Comisiones Obreras (CCOO) reclama, tras el accidente ocurrido en la A-8, la paralización total de los trabajos de mantenimiento en autopistas y autovías de Galicia «hasta que se acredite, por escrito y con garantías reales, que la actividad puede desarrollarse sin exponer al personal a riesgos innecesarios», de los que también alerta la CIG.
Esta demanda se produce un día después de que dos operarios falleciesen y otros dos resultasen heridos graves a causa de un atropello registrado en el kilómetro 587 de la A-8, a su paso por Pígara, en Guitiriz (Lugo), dirección Asturias. Otro hombre resultó herido leve.
Por ello, según informa CCOO Hábitat Galicia, la representación legal de los trabajadores (RLT) de la A-8 ha solicitado a la empresa que se paralicen los trabajos ordinarios en vías rápidas y la suspensión automática de la actividad durante alertas meteorológicas oficiales, de forma que se mantengan únicamente actuaciones de «urgencia real» por accidente o incidencia y siempre con evaluación específica y medidas reforzadas.
Esta organización sindical recoge que, en las últimas horas, ha recibido vídeos y avisos que muestran «situaciones de riesgo recurrentes». Entre ellas, citan una señalización «insuficiente»; la presencia de personal y vehículos en zonas de circulación con visibilidad limitada, y trabajos ejecutado en condiciones meteorológicas adversas.
En este contexto, llama a empresas concesionarias y a administraciones públicas titulares de las vías a paralizar todo el mantenimiento hasta «implantar un marco de garantías verificable» y advierte de que pondrá los hechos en conocimiento de la Inspección de Trabajo y Seguridad Social.
CIG ADVIERTE DE «RIESGOS EXTREMO»
Por otra parte, la CIG también ha mostrado «absoluta indignación» por las condiciones de trabajo en la conservación de carreteras: «No estamos ante una fatalidad inevitable, sino ante la cruda realidad de un sector que trabaja en condiciones de riesgo extremo».
En esta línea, el sindicato nacionalista tacha de «intolerable» que «la clase trabajadora tenga que jugarse la vida a diario con tráfico abierto, a escasos metros de vehículos a gran velocidad», mientras las empresas responsables «miran hacia otro lado».
Además, recuerda que los operarios de la A-8 llevan años reclamando el plus de peligrosidad, especialmente en el alto de O Fiouco, por lo que denuncia la «temerosidad» de la empresa», que se negó «reiteradamente» a reconocer este derecho, tal y como recoge la CIG.

