La Consellería de Política Social, después de que el BNG haya reclamado un aumento de la financiación del Servizo de Axuda no Fogar (SAF), ha defendido que mantiene las «negociaciones abiertas» con la Federación Galega de Municipios e Provincias (Fegamp) para llegar a un nuevo acuerdo «para esta legislatura».
Esta ha sido la respuesta del Gobierno gallego a declaraciones de la portavoz de Política Social del BNG en el Parlamento, Olalla Rodil, que este sábado ha urgido a la Xunta a incrementar «de forma inmediata» y retroactiva el financiamiento que reciben los ayuntamientos hasta los 17 euros la hora y, después, aumentarlo progresivamente hasta 20.
En un comunicado remitido a los medios, la Xunta ha acusado a la formación nacionalista de «enredar» –mismo verbo que utilizó Rodil para referirse al Gobierno gallego– y ha asegurado ser «consciente del esfuerzo» que realizan los municipios al respecto, motivo por el que trabaja para «incrementar el precio de las horas y aliviar la carga económica».
«Cuál es la propuesta del Bloque, porque primero –desde su Gobierno en la sombra– la señora Pontón decía que había que subir el precio de 12 a 20 euros la horas; después proponen subir solo a 17 euros y ahora nuevamente a 20», ha censurado en su respuesta.
A renglón seguido, ha llamado a la formación nacionalista a «preocuparse más» por el Gobierno central, que, según la Consellería, «es el único que no está cumpliendo la ley» y al que acusa de reducir la financiación y aumentar las cargas del servicio.
«Deberían dirigirse con la misma contundencia a su socio parlamentario y exigirle que cumpla la Ley de dependencia», ha instado, aludiendo a la aportación del 50% de la financiación que le corresponde al Ejecutivo de Pedro Sánchez, un aspecto que Rodil añadió junto a las demandas realizadas a la Xunta.

