El conselleiro de Educación, Ciencia, Universidades e FP, Román Rodríguez, ha defendido este jueves los «contratos voluntarios» entre centros educativos y alumnos para tratar de regular y promover el uso responsable de pantallas fuera de horario escolar. En concreto, ha insistido en que «no se trata de fiscalizar» y que «no es una medida comunista con la que meterse en la vida de las familias».
A preguntas de los medios este jueves en Santiago tras la presentación del ‘Plan integral de bienestar digital’ –del que forman parte estos «contratos»–, el conselleiro ha desgranado que lo que se pretende es tener una herramienta voluntaria con la que «generar un marco de concienciación, un marco de relación y un marco de sensibilización».
Pero también ayudar a las familias para poder implementar una serie de acciones y de medidas que vayan orientadas a restringir el «mal uso» de los dispositivos tecnológicos por parte de las personas jóvenes fuera del horario escolar.
«Es simplemente dar una herramienta para ayudar y muchas familias no lo han pedido», ha subrayado el conselleiro, a la vez que ha insistido en que «no se trata de fiscalizar ni de controlar, sino de ayudar y de fijar un marco de corresponsabilidad entre, en este caso, el mundo educativo y las familias».
En concreto, el llamado ‘Contrato de vida digital’ busca fomentar la responsabilidad y el compromiso del alumnado, se trata de un documento de carácter voluntario que firmarán el centro y el estudiante, de acuerdo con la familia, relativo al uso de tecnologías fuera del horario escolar.

