La conselleira de Medio Ambiente y Cambio Climático, Ángeles Vázquez, ha firmado este lunes un convenio para apoyar la conservación de la «única pareja» de zarapito real (Numenius arquata) que nidifica en el norte de la Península, en el ayuntamiento de Castro de Rei, en Lugo.
Tal y como ha explicado Vázquez, el zarapito real es «una especie que está en peligro de extinción» y, por tanto, Medio Ambiente se ha sumado a la comunidad de montes de la zona en el esfuerzo de preservar el área donde el ave tiene su nido.
El convenio consiste en una aportación de 5.000 euros y la delimitación de una zona protegida en la que llevan a cabo trabajos de desbroce «que tienen que ser muy minuciosos». Además, el acuerdo establece controles y señalamientos para que, cuando llegue la pareja de zarapitos, esta pueda tener su nido protegido.
Ha añadido, además, que la Xunta también trabaja en la «eliminación de los depredadores» que eventualmente puedan comer los huevos de las aves. En esta línea, la conselleira ha precisado que los zorros, gatos, jabalíes o cuervos representan una amenaza a la especie.
A pesar de que sea un ave «muy sensible», Vázquez ha recordado que en julio de 2025 nació un zarapito en «perfecta forma física» y, por ello, ha avanzado que la Xunta trabaja en la importación de huevos de otros lugares, como de Francia.
«Estamos valorandólo jurídica y sanitariamente porque este es un espacio único y queremos conservar la especie», ha subrayado.
EL «SEÑOR ZARAPITO»
La presidenta de la Comunidad de Montes de Duarría, en Castro de Rei, María del Pilar, ha celebrado el convenio y ha recalcado que el ayuntamiento está «muy contento» con sus visitantes alados: «Esto hay que consentirlo y cuidarlo todo lo que se pueda».
Además, ha añadido que espera que acciones como esta se multipliquen y que crezca el interés por la conservación del ave. «Que sepan que en este pueblo, a pesar de ser pequeño, pues que tenemos al señor zarapito ahí», ha ensalzado.
Del Pilar ha precisado que en agosto la pareja de pájaros suele marcharse de la localidad, aunque después regresan para quedarse alrededor de seis meses en el municipio. «Y ahora a ver si tenemos la fortuna de que vengan estos huevos de Francia», ha concluido la presidente da la Comunidad de Montes.

