El Grupo Socialista de Galicia ha registrado en el Parlamento una batería de iniciativas para solicitar un plan «urgente y con presupuesto definido» para «poner fin» al colapso de las urgencias hospitalarias.
Tal y como ha trasladado la diputada socialista Elena Espinosa en un audio difundido a los medios de comunicación, la situación de «sobresaturación generalizada» está teniendo «consecuencias directas» en la atención a la ciudadanía y en el propio funcionamiento del sistema sanitario.
Según ha señalado, en centros como Montecelo, la presión asistencial fue tal que tuvieron que reprogramar intervenciones quirúrgicas no urgentes; en Santiago, con jornadas de «más de 500 personas atendidas», se repitieron escenas de pacientes en pasillos; y en A Coruña, los profesionales denuncian «tiempos de espera inasumibles».
Asimismo, Espinosa ha incidido en que el área sanitaria de Vigo, soporta la «mayor presión asistencial», y los trabajadores tuvieron que convocar parones diarios ante un escenario que consideran «insostenible».
Frente a ello, la socialista ha explicado que la Xunta insiste en un «discurso ajeno a la realidad» y que el titular de Sanidade, Antonio Gómez Caamaño, afirmó en su comparecencia del pasado ocho de enero que el sistema «respondió con normalidad y sin incidencias destacables».
Unas declaraciones que, subraya Espinosa, evidencian «una peligrosa desconexión entre el relato oficial y el que está ocurriendo en los hospitales».
«Las urgencias llevan tiempo soportando una presión estructural derivada del debilitamiento de la atención primaria, que dejó de funcionar como puerta de entrada real al sistema sanitario, trasladando a las urgencias casos que deberían ser atendidos en el primer nivel asistencial», ha enfatizado.
Por todo ello, la batería de iniciativas registradas insta a la Xunta a elaborar y presentar, en un plazo máximo de tres meses y con presupuesto definido, un plan integral de actuación para los servicios de urgencias gallegos, que incluya un «refuerzo estructural y suficiente de los recursos humanos».
Además, ha reclamado «medidas reales» para fortalecer la atención primaria y evitar que las urgencias sigan asumiendo casos leves y enfermedades comunes que «no les corresponden».

