Más de mil vecinos de Petín y A Rúa han formado una cadena humana entre ambas localidades para mostrar su unión y reclamar ayuda a la Xunta por el «aire irrespirable» que emana del vertedero, alcanzado por el incendio de Larouco el pasado 15 de agosto.
Equipados con mascarillas para soportar el olor a químicos y con el vertedero humeando a sus espaldas, los habitantes de la zona han caminado de la mano protestando por la situación que viven desde hace semanas.
Tal y como ha trasladado la alcaldesa de Petín, Raquel María Bautista, la concentración fue propuesta por los vecinos, que llevan semanas reuniéndose en la Casa de la Cultura, que funciona como núcleo para el reparto de agua. Allí, los habitantes, preocupados porque el aire es «irrespirable», empezaron a buscar soluciones.
Hace dos días ya se manifestaron en coche, en una convocatoria a la que se sumaron 200 personas formando una caravana de vehículos que llegó hasta O Barco de Valdeorras, también afectado por la nube del vertedero.
Este domingo, el motivo ha sido el mismo: «luchar contra esta injusticia», manifestaba la alcaldesa, que participó en ambas convocatorias. «Necesitamos abrir las casas, no tener las ventanas cerradas porque nos intoxicamos, queremos una solución ya», reclamó.
En esta línea, el Ayuntamiento de A Rúa ha convocado una concentración de protesta este domingo a las 12.00 horas frente a la casa do concello, en la que reclamaran a las autoridades competentes — Xunta y Diputación de Ourense — ayuda para paliar la situación.