El secretario general de UGT-Galicia, José Antonio Gómez, y de la Federación galega de Industria, Construcción y Agro, Javier Carreiro, han visitado este miércoles a los trabajadores de Endesa que se han encerrado en As Pontes (A Coruña) como símbolo de protesta por la «paralización de la negociación del convenio colectivo».

En esta visita, los miembros de UGT han criticado «el bloqueo y la intransigencia» de la dirección de la compañía eléctrica, que tienen la «única pretensión» de «precarizar las condiciones laborales y de recortar los derechos de los empleados».

Tanto Gómez como Carreiro consideran que después de dos años de «negociaciones» y más de 90 «reuniones infructuosas», «el chantaje al personal es cada vez más incisivo» y la compañía «cierra cualquier camino de solución al conflicto».

Por el momento, los trabajadores se han encerrado de forma indefinida y esta misma actuación «se está sucediendo en varias centrales de Endesa» para que se «abran canales de solución al conflicto», han declarado desde el sindicato.

Asimismo, UGT ha instado a la Xunta y al Gobierno central a acometer un trabajo conjunto para evitar que la térmica pontesa cierre y, al mismo tiempo, se opte por una «transición energética justa» que no «deje a nadie en el camino».

Creen que «hay alternativas y soluciones», como la que esta misma jornada se realizó en la central. Una prueba técnica para la substitución del «40 por ciento del carbón por otros combustibles», que dieron como resultado «una alternativa viable».

Ante esta posible solución, UGT afirma que la empresa «no puede seguir escudándose en un posible cierre» porque «está demostrado» que existen otras opciones.