Empresarios e integrantes del sector del juego han criticado este miércoles en Santiago el «entorno hostil» en el que desarrolla su actividad la industria privada presencial, algo que, consideran, no se corresponde con las cifras que manejan, según las cuales el juego problemático supone en la comunidad solo el 0,2% del total, mientras que el 20% de los gallegos «no juega nunca».

Así lo apunta el I Estudio del Juego Privado Presencial en Galicia, dirigido por el profesor emérito José Ignacio Cases e impulsado por la Asociación Gallega de Empresas Operadoras (AGEO), la Asociación de Bingos de Galicia, el Grupo Luckia y el Grupo Comar; que se ha presentado en el marco de las jornadas que reúnen en la Cidade da Cultura a 200 personas relacionadas con esta industria bajo el lema ‘El juego ante su futuro: industria y sociedad’.

Durante la apertura del encuentro, el presidente de AGEO, Serafín Portas, ha asegurado que la del juego presencial es una «industria modélica en regulación» que «necesita un marco estable» para «garantizar» su actividad.

Frente a eso, ha criticado la «incertidumbre» creada por la tramitación de la nueva Ley del Juego de Galicia que, en su opinión, establece «medidas lesivas» y, en algún caso, «injustificadas».

En paralelo, ha asegurado que esta industria vive en un «entorno hostil» en el que debe «agachar la cabeza» ante la «opinión pública». «Se nos juzga sin conocernos, somos empresarios legales y transparentes que queremos ejercer una actividad legal en libertad», ha explicado, tras lo que ha asegurado, refiriéndose al estudio, que en Galicia «no existe un problema de juego».

AVANCE DEL INFORME

Así, el informe encargado por las entidades, del que se ha hecho público un avance este miércoles, apunta a que en Galicia el juego problemático tiene una tasa de prevalencia del 0,2%, inferior a la media de España y en niveles de Noruega o Suecia.

Del mismo modo, el profesor José Antonio Cases ha destacado el «porcentaje muy alto» de personas que «no juegan a nada, ni siquiera a la Lotería Nacional» en la comunidad, del 20%, tres puntos por encima de la media nacional.

Frente a ello, existe una «percepción social» distorsionada, alegan. «Existe la creencia de que hay mucho juego, que hay muchos locales, que hay menores que juegan…» ha apuntado Cases, al tiempo que ha destacado que el estudio sitúa a Galicia entre las cuatro comunidades con menor tasa por habitante de salones de juego, máquinas B y bingos.

Así, según el estudio de percepción, quienes nunca han jugado a este tipo de actividades consideran que hay demasiadas oportunidades para jugar en cualquier parte (69,2%), que el juego es peligroso para la vida familiar (64,5%), que debería ser desincentivado o que es una mala costumbre.

De forma global, en Galicia se prefiere el juego público, como la Lotería o los Euromillones, al juego privado, en el que hay índices por debajo de la media nacional. El 2% de los encuestados juegan todos los días de la semana (1% a nivel nacional), mientras que el 25% lo hace una vez a la semana y el 34% una vez al año.

José Ignacio Cases ha destacado que este sector supuso 490 millones de euros en 2017 de ingresos de explotación, con un impacto directo en el Valor Añadido Bruto de 109 millones de euros. Asimismo, en 2018, los ingresos fiscales por tasas sobre el juego en Galicia fueron de más de 61 millones.

De las 765 empresas de juego presencial privado en la comunidad, la mayor parte –729– son microempresas, recoge el informe, que incluye que este sector genera más de 1.700 empleos directos en Galicia, con datos de 2017.

VIDEOJUEGOS Y ADICCIÓN AL MÓVIL

Los participantes en esta jornada consideran al sector «víctima del contexto social», que lo ha convertido en «carne de cañón» para «crear alarma» y «poner en peligro» su continuidad como industria.

Por una parte, han incidido en el «fraccionamiento brutal» de la legislación en la materia y en las diferencias entre la regulación del juego presencial y el online en materias como la publicidad.

Asimismo, José Ignacio Cases ha llamado la atención sobre la promoción de la industria del videojuego, a pesar de que genera «una adicción igual a la ludopatía» o de la dependencia a los teléfonos móviles, ambos elementos al alcance de menores de edad y con amplia penetración entre la juventud. «Nos llegan ya como adictos al juego. Esa adicción se va creando antes», ha ratificado.

REGULACIÓN ESTATAL

En la apertura de la jornada ha participado el presidente de la Confederación de Empresarios de A Coruña, Antonio Fontenla, que ha calificado a esta como «una actividad alternativa de ocio perfectamente integrada en la sociedad durante décadas» y un «sector modélico» en cuanto a la regulación.

Sin embargo, ha exigido a la administración unas «reglas del juego justas», teniendo en cuenta que el juego digital tiene «una reglamentación infinitamente más laxa».

En la misma materia ha incidido el director xeral de Emerxencias, Santiago Villanueva, que ha contrapuesto la situación del juego presencial, que regula la Comunidad Autónoma, con otro tipo de juegos, que ampara la normativa estatal.

De hecho, ha explicado, en Galicia existe «una de las limitaciones más intensas de todo el territorio nacional en materia de publicidad», por lo que ha instado que los «principios rectores» que inspiran a la Xunta «se apliquen a una legislación uniforme en todo el territorio nacional».

Villanueva ha recordado que la Xunta tiene en marcha, pendiente de recibir informes, una nueva Ley del Juego que actualice la de 1985 en materias como juego responsable, protección de consumidores o inclusión de nuevas tecnologías, al tiempo que se «cierra el mercado» para la instalación de nuevos establecimientos.

El responsable de Emerxencias ha asegurado que éste es «un sector muy regulado y controlado en Galicia», algo que se evidencia en las más de 6.100 inspecciones que realizó la Xunta en 2018 o las más de 1.600 ejecutadas por la policía autonómica entre el año pasado y el actual en materia de menores.

A pesar de que las inspecciones van en «aumento», Santiago Villanueva ha destacado que el número de sanciones descendió desde las 78 de media en el periodo 2015/2016 a las 50 de media en el 2017/2018. «El sector del juego en Galicia es cada vez más respetuoso con la normativa», ha añadido.