La conselleira de Educación, Carmen Pomar, ha afirmado este lunes que la Xunta «conoce» y tiene «total disponibilidad» para dar respuesta a las demandas para la atención de los alumnos con necesidades educativas especiales.

Así lo ha dicho Pomar en respuesta a los medios de comunicación después de que la Confederación de Anpas Galegas acusase a la Xunta de recortes en esta materia y a la máxima responsable educativa del Ejecutivo autonómico de rechazar reunirse con ellos.

En esta materia, Carmen Pomar ha explicado que, en el caso de los orientadores, «no es que se reduzcan», si no que «se aumenta en 20 orientadores en Galicia para reforzar precisamente aquellos centros que tienen más alumnado».

En todo caso, ha admitido que, en las primeras semanas del curso académico, «siempre se producen desajustes» en esta plantilla, fundamentalmente de los docentes de pedagogía terapéutica y de audición y lenguaje, por los propios cambios del alumnado.

«Hay escolarización tardía», ha dicho la conselleira, que ha subrayado que, «solo en la provincia de A Coruña, entre julio y primeros días de octubre, se añadieron 800 escolarizaciones más de las que había». Del mismo modo, ha asegurado que durante el curso «llegan nuevos informes» de los equipos de orientación o «niños que terminaron el curso sin un diagnóstico claro, lo reciben», por lo que «todos los años hay que reajstar a inicio de curso» a este cuerpo.

Para ello, Carmen Pomar ha afirmado que mantuvo reuniones con las jefaturas de inspección y con las jefaturas provinciales. «Estamos en la fase final de esta respuesta a las necesidades que surgieron a principios de curso», ha dicho la conselleira, motivo por el cual se ha «pospuesto» la reunión con las anpas: «No es una negativa, en algún momento esa reunión tendrá lugar».

Por el momento, ha garantizado que las demandas detectadas «están todas solicitadas», tanto las que afectan a personal docente, que están «en manos» de Educación y «están respondidas»; como al ámbito de los cuidadores, un proceso que «es un poco más lento». Carmen Pomar ha confiado en que la situación pueda normalizarse en unas semanas.