El director de Turismo de Galicia, Xosé Merelles, ha visitado la Iglesia de San Lorenzo de Bruma, en Mesía, una de las más de 30 iglesias del Camino de Santiago que ya tienen instaladas las rejas e iluminación que facilitan la visita y contemplación de su interior por parte de los peregrinos y los vecinos. Se trata de una iniciativa de colaboración entre la Xunta y los arzobispados de Lugo y Santiago.
En concreto, se han dispuesto rejas mediante la apertura de huecos en las puertas de entrada de las iglesias, lo que permite contemplar su interior aunque estén cerradas. También se instaló un dispositivo de iluminación que se enciende cuando los usuarios lo pulsen.
Además de en la iglesia de Mesía, las rejas están instaladas en 11 iglesias del Camino Inglés: la capilla de Santa Ana, en Fene, la Iglesia de San Martiño de Porto y la de Santo André, en Cabanas; la Igrexa das Virtudes, en Pontedeume; la Iglesia de Santiago de Sigrás, en Cambre, la de San Panteleón das Viñas, en Paderne, la capilla de San Roque en As Travesas, en Carral, la de Santaia de Leiro y la de Santa María de Presedo, ambas en Abegondo, además de la de Santo André de Barciela en Santiago de Compostela.
En el Camino Primitivo están instaladas en la Iglesia de Santiago da Fontaneira y enn la de Santa María en A Fonsagrada, la de San Lázaro da Ponte y San Miguel de Bacurín en Lugo; la de San Román da Retirta en Guntín, la de San Xurxo de Augas Santas en Palas de Rei, la Iglesia de Santo Estevo de Vilamor en Toques y en la de Santa María de Vilabade, en Castroverde.
En el Camino Francés, pueden verse en la Iglesia de Santa María de Montán en Samos, en la de Santa María de Ferreiroas en Paradela; en la de Triacastela y en la de San Nicolás de Portomarín. También se intervino en la Iglesia de San Xoán do Sixto, en Dozón, en la de San Miguel de Montefurado, de San Salvador do Hospital, de Santa María de Vilaster y de Bendilló, todas en Quiroga; en la Iglesia de Santa Mariña de Barxa do Lor en A Pobra do Brollón, en la Iglesia de San Salvador de Vilasate y de San Lourenzo do Fión en O Saviñao e San Pedro de Líncora en Chantada.

