Después del derrumbe de una parte de la N-642, entre las localidades lucenses de Burela y Foz, debido a un socavón producido por las fuertes lluvias de los últimos días, la conselleira de Infraestruturas e Mobilidade, Ethel Vázquez, ha vuelto a demandar al Gobierno un plan de conservación de las carreteras de titularidad estatal.

En una entrevista en la Radio Galega recogida por Europa Press, la titular de Infraestruturas de la Xunta ha afirmado que este cierre supone «un impacto social y económico importante». «Hablamos de un cierre que afecta a las conexiones con el Hospital, al puerto de Burela y también al transporte público. Hablamos de una vía fundamental en A Mariña», ha argumentado.

Así, ha reivindicado que la Xunta ha habilitado carreteras de su titularidad para el desvío del tráfico, así como los equipos de la Axencia Galega de Emerxencias (Axega), que trabajan en el punto con una bomba de achique de gran caudal y un semirremolque de achique dotado con 16 bombas.

En este contexto, Ethel Vázquez ha asegurado que las administraciones deben «reflexionar» sobre cómo afecta el cambio climático al estado de las carreteras. Por eso, ha instado al Ejecutivo central a «priorizar las inversiones en conservación de carreteras». «Para nosotros nuestra prioridad en materia de conservación es fundamental. Actuar a tiempo es ahorrar en el futuro. En ese sentido, pedimos un plan de conservación anual, cíclico y periódico», ha reafirmado.

Sobre esto, Vázquez ha reivindicado que la Xunta, «además de contar con un plan de conservación», ha adaptado su plan de inspección «al cambio climático» y ha ampliado esas inspecciones.

Además, la conselleira de Infraestruturas ha señalado que la subdelegada del Gobierno, Isabel Rodríguez, le trasladó al delegado de la Xunta en Lugo, Javier Arias, que el corte de la N-642 es «indefinido».