Flexibilizar los criterios de los centros de salud que formen médicos internos residentes (MIR) y eliminar la nota de corte para los aspirantes son algunas de las sugerencias que la Xunta ha planteado al Gobierno central para poder aumentar la oferta de plazas en el Servizo Galego de Saúde (Sergas).

Así lo ha expuesto el gerente de la Axencia Galega de Coñecemento en Saúde (ACIS), Antonio Fernández-Campa, en una comparecencia en la Comisión 5ª, de Sanidade, Política Social e Emprego, del Parlamento gallego, en la que los grupos de la oposición –PSdeG y BNG– le han afeado que Galicia deje más de un centenar de plazas sin convocar.

«La Xunta está haciendo un gran esfuerzo organizativo y presupuestario para la formación de más médicos especialistas», ha reivindicado el responsable de la ACIS, quien ha recordado que la Xunta ofertó este año un «récord» de 207 plazas –del total de 620 de todo el MIR– para formar especialistas en Medicina Familiar y Comunitaria, «el 100 por 100 de las acreditadas por el Ministerio de Sanidad».

Esto, según sus cifras, significaron 65 plazas más, un 45,8 por ciento más que la anterior convocatoria. No en vano, ha subrayado que, del incremento total de 119 plazas en 2023 de Medicina Familiar para todo el Estado, más de la mitad (65) corresponden a Galicia.

En este contexto, Fernández-Campa ha defendido que este «récord» agota la capacidad formativa del Sergas en este ámbito si el Gobierno «no flexibiliza» las condiciones para acreditar unidades docentes. Así, ha asegurado que, si se acometen estas reformas reclamadas por el Consejo Interterritorial del Sistema Nacional de Salud en 2018, «se pueden formar 1.000 residentes más al año» en Medicina Familiar y Comunitaria, cifra necesaria «para el relevo generacional».

Actualmente, según el gerente de la ACIS, solo algo más de 100 de los 450 centros de salud gallegos cumplen los requisitos para formar MIR. Por eso, la Xunta plantea aliminar el requisito de que los centros deban tener un mínimo de cuatro efectivos de Medicina de Familia.

Asimismo, Fernández-Campa ha recordado la demanda para crear la categoría de médico de Urgencias y Emergencias, que concitó la unanimidad de las fuerzas del Parlamento gallego. Dicho esto, ha afeado que el Ministerio «desoyó» la petición y lo pospusiese «hasta la aprobación de un nuevo decreto regulador de las especialidades que no vio la luz hasta el año pasado y que abrió un proceso, aún inconcluso, en el que Galicia está liderando la aprobación final de la creación de esta especialidad».

También ha sugerido «eliminar las rigideces del sistema de selección electrónica de las plazas» y evitar la nota de corte del examen MIR, una petición recogida también en el manifiesto promovido desde la Xunta y el Gobierno vasco, secundado por otras comunidades.

Y es que la nota de corte, a pesar de que ya se redujo para la actual convocatoria, está en el 25 por ciento por encima de la media de los 10 mejores aspirantes.

No en vano, el gerente de la ACIS ha reivindicado que el Sergas ya adopta sus propias medidas para retener facultativos, como ampliar la posibilidad de permanencia de los profesionales a partir de 65 años, modificar su ley sanitaria para que médicos extracomunitarios se incorporen a la función pública y creando la categoría de especialista en Atención Primaria con un concurso de méritos con 106 plazas, entre otras medidas.

OPOSICIÓN ACUSA DE NO EJERCER «SU RESPONSABILIDAD»

Durante el turno de la oposición, la diputada del BNG Montse Prado ha afeado a la Xunta que «devalúe el escaso autogobierno» que tiene Galicia y no ejerza «su responsabilidad» con una competencia transferida como es la sanidad: «Hoy volvemos a escuchar el relato en el que el PP lleva instalado desde hace tiempo, responsabilizar a otros de su desastre».

A esto ha sumado la nacionalista que la Xunta «reduce el presupuesto» del Sergas y que «falta estabilidad» y «condiciones dignas» en las ofertas laborales que hace a los sanitarios. Por eso, ha dicho, «el 60 por ciento» de los MIR formados «no se quieren quedar en Arención Primaria» de Galicia.

Por su parte, el diputado del PSdeG Julio Torrado ha defendido los datos esgrimidos de que la Consellería de Sanidade no sacó 105 plazas –convocó 620 de 725 disponibles– en el MIR de este año y que, desde 2009, las vacantes que no lanzó alcanzarían las 180 en la especialidad de Medicina Familiar.

«Están entrando en una dinámica de entregarse a los bulos con una capacidad tan brutal que están perdiendo la credibilidad», ha arremetido Torrado.

Sobre esta misma cuestión, el gerente de la ACIS ha insistido en su respuesta en que la oferta MIR de este año en Galicia es «la más alta de la historia». Eso sí, ha reconocido que hay vacantes y que «ninguna convocatoria» de «ninguna comunidad» recoge la totalidad de las plazas que le acredita el Gobierno.

Principalmente, según ha argumentado, porque «hay que tener una bolsa de plazas acreditadas» en ciertas especialidades para cuando sean necesarias y porque el propio Ministerio de Sanidad «recomienda» no lanzar el 100 por 100 de los puestos en determinadas categorías cuando hay otras deficitarias «que sí es necesario cubrir».

En este contexto, Fernández-Campa ha insistido en soluciones como la de eliminar la nota de corte, que no permite conocer «si existiría algún candidato» para cubrir esas plazas: «Nosotros planteamos que se les permita elegir».

En esta misma línea, la diputada del PPdeG Encarna Amigo ha arremetido contra la oposición, «que no hace otra cosa que crear confusión y tergiversar datos», al tiempo que ha defendido la gestión sanitaria de la Xunta poniendo como ejemplo que los presupuestos de 2023 reservan para las nóminas del personal sanitario «134 millones de euros más» que cuando gobernaba el bipartito.