El presidente de la Conferencia Episcopal Española, el cardenal Juan José Omella, hace un llamamiento a un «pacto social» en el que tieneN que «trabajar todos» –«Gobierno, empresas, ciudadanos de a pie»– para «evitar esa separación entre pobres y ricos tan grande».

A preguntas de los medios en Santiago con motivo de su participación en el Encuentro de Empresarios Católicos en el Año Jubilar 2021-2022, Omella ha dejado claro que «una sociedad que solo busca ganar dinero o una sociedad que olvida a los pobres es una sociedad que está perdida».

Así, señala que esta jornada busca «potenciar el trabajo de un empresario católico, que puede ser un empresario como todo el mundo, pero tiene un toque interior del estilo de trabajo y de vocación por la que él se compromete, que es muy importante».

Defiende que ese empresario católico se diferencia porque tiene que pensar «no solamente en ganar dinero, sino en tener en cuenta la persona humana», así como «ayudar» a la familia o a los hijos. Pone el ejemplo de Gaudí en su proyecto de construcción de la catedral de Barcelona, en donde apostó por tener «muy en cuenta que todos los trabajadores tuviesen un sueldo digno».

Aboga por «ir construyendo una cultura más de la solidaridad y del encuentro». Considera que esa solidaridad: «Empieza por acoger a todos los que tenemos cerca, pero también de los que vienen de fuera». «Pero no solo eso, la solidaridad tiene que ir también para que los vienen de fuera no tengan que salir de su país», razona.

En declaraciones a los medios, el arzobispo de Santiago, Julián Barrio, ha explicado que esta cita busca «alentar un poco la esperanza». Opina que, en un momento en el que «lo único que hacemos es lamentarnos» –con lo que no se soluciona «nada», dice–, se trata de ver las posibilidades que cada uno tenga y «ponerlas al servicio del bien común». «Todos somos necesarios a la hora de construir una civilización nueva», sostiene.

AUMENTO DE LA POBREZA

Previamente, en su discurso de inauguración de este evento, Omella ha remarcado la prioridad de «promover la economía al servicio de las personas».

También ha llamado la atención que «el reparto de la riqueza es cada vez más desequilibrado», solo «en manos de unos pocos», lo que se traduce en un «significativo aumento de pobreza».

Sobre este extremo, el presidente de la Conferencia Episcopal ha señalado que la población en exclusión social pasó del 16,5% en 2007 al 23,4% en 2021 en España. Igualmente, avisa de que debe preocupar que solo «el 42% de la población vive en situaciones saludables».

«VALORES EMPRESARIALES»

Por su parte, el presidente de la Confederación de Empresarios de Galicia (CEG), Juan Vieites, aboga por una «sociedad mucho más ética y focalizada en las personas». Cree que «no puede ser solo el PIB lo que guíe», sino «poner a las personas en el centro», de manera que es «más importante que nunca» el concepto de «ética corporativa».

En la inauguración también ha participado el director del Instituto Galego de Promoción Económica (Igape), Fernando Guldrís, quien ha apuntado que, en un contexto de «dificultad» por cuestiona como una «inflación de récord», los «valores empresariales cobran más relevancia». Tras disculpar la asuencia del presidente de la Xunta, Alberto Núñez Feijóo, por su participación en el congreso del PP en Sevilla, se ha referido a la importancia de la responsabilidad social de las compañías.