El alcalde de Santiago de Compostela, Xosé Sánchez Bugallo, ha asegurado que «no hay riesgo inminente» en el muro de O Pombal, apuntalado desde hace dos años tras producirse un derrumbamiento, asunto por el que los grupos de la oposición –PP, Compostela Aberta y BNG– se han unido para reclamar la convocatoria de un pleno extraordinario que tendrá lugar antes del 24 de noviembre.

Así lo ha confirmado el regidor compostelano en la rueda de prensa celebrada este viernes en el Pazo de Raxoi, sede del ayuntamiento compostelano, donde el primer edil ha incidido en responsabilizar a los propietarios privados de la falta de rehabilitación de la zona tras el derrumbe de 2019.

De hecho, Bugallo ha indicado que los propietarios fueron multados en una ocasión y volverán a ser sancionados la próxima semana por «demoras» en los trabajos. En cuanto a la parte de titularidad municipal, el alcalde ha avanzado que el contrato de obras será adjudicado a finales de este mes.

En todo caso, tras la escenificación de unidad de la oposición para reclamar soluciones para esta calle ubicada entre el casco histórico y el parque de la Alameda, el alcalde ha asegurado que no existen «datos» que avalen el «riesgo» denunciado por PP, CA y BNG.

«No temenmos ningún dato de que a día de hoy haya un riesgo inminente, más allá de que como decía ayer (jueves) el concejal de Obras, si hay un terremoto todo puede pasar. Pero esto no es una zona sísmica peligrosa», ha comentado Bugallo a preguntas de los periodistas.

Así, ha remarcado que las condiciones de seguridad del muro «están revisadas y re-revisadas», al tiempo que ha apuntado al 24 de noviembre como fecha límite para la celebración del pleno extraordinario pedido por la oposición.

NUEVO CONTRATO DE BASURAS

Por otra parte, tras defender que existen contactos para arreglar los problemas denunciados los vecinos de Vista Alegre a consecuencia de las obras hechas en el barrio durante los últimos años, Sánchez Bugallo ha avanzado que el gobierno local trabaja en la convocatoria de un nuevo contrato para el servicio de basuras.

El alcalde ha manifestado que el servicio está «obsoleto», con vehículos y contenedores por encima de su «vida útil» y con áreas de la ciudad que «no existían» en el momento en el que se diseñó el contrato, como Santa Marta o nuevas áreas residenciales en O Castiñeiriño.

En todo caso, Bugallo también ha dirigido la responsabilidad del estado del servicio de recogida de residuos hacia los vecinos, que, dice el alcalde, hacen un «mal uso» con prácticas como «sacar la basura a las 3 de la tarde» o dejar objetos fuera de los contenedores.

Así, ha anunciado que el ayuntamiento realizará una campaña para fomentar «el civismo» de los vecinos de Santiago, entre los que también se promocionará el sistema de recogida a domicilio para objetos, una posibilidad que es «poco conocida» entre los habitantes de la ciudad.

ÁRBOL DEL AÑO

Por último, Bugallo ha hecho un llamamiento a participar en la votación para elegir el candidato español al Árbol Europeo del Año, encabezada por el Carballo del Banquete de Conxo.

El árbol compostelano lidera la votación casi desde el inicio de la misma con más de 13.000 apoyos, aunque en los últimos días se ha acercado la Sabina de Blancas de la comarca del Jiloca, en Teruel (Aragón).

Ante el recorte en la diferencia con su perseguidor, el alcalde santiagués ha animado a participar en la votación, que se cerrará el próximo 20 de noviembre.