Agentes de la Policía Local han acudido al rescate de dos loros, que aparecieron en dos zonas distintas de la ciudad y que fueron devueltos a sus propietarios; asimismo, agentes acudieron a diferentes puntos ante las llamadas por la aparición de ejemplares de serpiente, una de ellas en el garaje de un centro comercial.

Según han informado fuentes policiales, el pasado lunes de madrugada, una vecina localizó un loro en la zona de Mide. Se trataba de loro gris de cola roja (psittacus erithacus erithacu) que tenía una anilla de identificación en una de sus patas.

Tras realizar varias gestiones, la Policía Local logró contactar con su dueño, que se presentó poco después en dependencias policiales, con la documentación acreditativa de propiedad, para recuperar el animal.

Asimismo, el martes a última hora de la tarde, la Policía recibió un aviso de un vecino de la calle Rosal Florido. El alertante informaba de que había encontrado un loro, cuyo dueño también fue localizado, gracias a los datos de la anilla que llevaba el ave en la pata.

SERPIENTES

Por otra parte, la Policía Local ha informado de varias intervenciones relacionadas con la recogida de serpientes y culebras. La primera de ellas tuvo lugar en la tarde del pasado sábado, cuando un vecino de la calle Sampaio avisó de que había una serpiente de color gris y de gran tamaño en su vivienda. Sin embargo, cuando los agentes llegaron, el reptil ya había salido del domicilio.

El mismo sábado por la noche el 092 acudió a una vivienda de la Estrada do Marco, donde los agentes localizaron una serpiente de color verde claro, que estaba enganchada en una red. Tras cortar la malla con cuidado, pudieron soltar al animal y liberarlo en su hábitat.

El lunes por la tarde, se produjo otro episodio similar en el garaje de una vivienda en la Estrada de Camposancos. En ese caso, el dueño de la casa alertó de la presencia de una serpiente de un metro y medio, aunque cuando llegaron los policías comprobaron que se trataban de una serpiente bastarda de unos 60 centímetros, que también fue recogida y liberada.

Finalmente, en la tarde del lunes, la Policía Local acudió al aparcamiento del Centro Comercial A Laxe, tras recibir un aviso sobre la presencia de una culebra, que andaba suelta en medio de los coches y que los empleados no eran capaces de atrapar.

Los trabajadores encontraron al ofidio metido en el motor de uno de los vehículos estacionados. Se trataba de una ‘serpiente escalera’, que introdujeron en una caja y entregaron a los agentes, para proceder a soltarla en su medio.