Un grupo de padres del colegio concertado La Salle, en Santiago de Compostela, presentarán una queja ante los servicios de inspección educativa y del Sergas para trasladar su preocupación por la actitud de una docente que imparte aulas en este centro y su apoyo a las tesis negacionistas de la covid-19.

La polémica se originó este fin de semana a raíz de la protesta contra de la reforma de la ley gallega de salud, en la que participaron centenares de personas de distintas partes del territorio. La marcha estuvo organizada por colectivos como ‘Policías por la Libertad’ y secundada por otros similares –Médicos por la Verdad, Madres por la Verdad y Docentes por la Verdad, entre ellos–.

Varios padres y docentes del centro trasladaron al equipo directivo que una de las personas que encabezaba la marcha, o que al menos salía en las fotos difundidas de la manifestación, se trataba de una de las profesoras del colegio y que ya había sido amonestada en una ocasión previa por incumplir el protocolo contra la covid e ir sin mascarilla.

Montse Trillo, presidenta del ANPA, explicó en declaraciones a Europa Press que la asociación ya recibió entre «25 y 30» correos electrónicos de padres con hijos escolarizados en el colegio «preocupados por este comportamiento».

De este modo y «en nombre de los padres», el ANPA enviará un escrito a la inspección educativa y a la de sanidad para informar de lo ocurrido y de la preocupación trasladada por las familias por la actitud de la profesora, un comportamiento por el que «ya fue sancionada anteriormente».

PRUEBA PCR

La dirección del La Salle informó a la profesora afectada de las quejas de los padres y decidió que no volvería a impartir aulas hasta que presentase una PCR con resultado negativo.

Desde el ANPA señalan que el centro transmite que «está atado de pies y manos» y que hacen «lo que legalmente pueden», pero tampoco pedirán ni el cese de la profesora, sino que se limitarán a ser transmisores de la preocupación de las familias.

«GARANTIZAR LA SEGURIDAD»

Jesús Martín, director del centro, enmarcó las posiciones de la profesora «dentro de la libertad de opinión», pero siempre y cuando las mantenga fuera del espacio educativo.

En todo caso, ha defendido que su «responsabilidad» es «garantizar la seguridad» en las instalaciones del centro y ha solicitado este lunes a la profesora que se someta a un test «para garantizar que no hay ningún tipo de contagio».

A la espera del resultado, la docente «no va a dar clase», ha matizado, para recordar que los problemas con ella por incumplimiento del protocolo de la covid, por los que ya fue sancionada en su momento, «no se han vuelto a repetir».

En todo caso, el director del centro ha asegurado que entiende «el nerviosismo» y la «preocupación» de los padres tras ver su foto en los medios de comunicación, pero de momento ha rechazado adoptar otro tipo de acciones y ha reiterado que la afectada «también tiene sus derechos».