El juicio a un hombre acusado de haber intentado matar a un policía al tratar de huir de la comisaría de Lonzas, en A Coruña, en febrero de 2019, se ha aplazado sin fecha en la sección segunda de la Audiencia Provincial de A Coruña.

El encausado ha rechazado la representación de su abogada, del turno de oficio, por carecer, dijo, «de pruebas», entre las que citó unas llamadas telefónicas, y la sala ha aceptado asignarle un nuevo letrado y volver a iniciar el juicio. Mientras, el hombre seguirá en la cárcel.

El fiscal, que pide nueve años y cinco meses de prisión, ha considerado que la alegación del hombre se trata de una «actitud dilatoria» pero no se ha opuesto a la suspensión del juicio, igual que la acusación particular, que también cree que es una «triquiñuela».

El escrito de calificación de la Fiscalía relata cómo el hombre intentó estrangular al agente durante casi un minuto cuando estaba retenido en un calabozo de la comisaría de Lonzas detenido por distintos robos en entidades bancarias.

PENAS

La Fiscalía acusa al hombre de un delito de homicidio en grado de tentativa mientras que la acusación particular añade a los nueve años de cárcel, otros ocho por atentado a agente de la autoridad y lesiones así como una orden de alejamiento durante una década y una indemnización de 10.000 euros.

Según el fiscal, poco después de su ingreso en los calabozos en febrero de 2019, solicitó ir al baño a un agente alegando que se encontraba mal. Al volver, señala el escrito de calificación de los hechos, «con un movimiento repentino, se la tiró por encima al agente y se abalanzó sobre él, cayendo ambos al suelo».

«En esa posición, el encausado le realizó una maniobra de estrangulamiento, pasándole el brazo derecho por el cuello y tapándole la boca y la nariz con la otra mano, al tiempo que incrementaba progresivamente la presión con la finalidad de acabar con la vida del agente», añade el Ministerio Público.

El agente consiguió soltarse, pero el hombre, según Fiscalía, lo derribó nuevamente y le propinó diversos golpes en la cabeza y en las costillas y huyó hasta el vestuario de los funcionarios al no conseguir salir de las dependencias policiales. Los agentes lograron sacarlo, aunque fue necesaria la intervención de varios agentes para conseguir inmovilizarlo.