El presidente de la Xunta, Alfonso Rueda, ha vuelto a sugerir este lunes que el frente común de las alcaldesas de A Coruña, Inés Rey, y Santiago, Goretti Sanmartín, ante lo que ven un «boicot» del Gobierno gallego a los fondos estatales de vivienda que deberían gestionar sus gobiernos, es una estrategia para desviar la atención y las ha instado a hablar de «los efectos de la declaración de zona tensionada».
Rueda se ha mostrado convencido de que ni a Rey ni a Sanmartín les interesa «hablar de las consecuencias reales de la zona tensionada», y ha remarcado que su Ejecutivo avisó desde el principio que «no era una solución, sino que más bien aumentaba el problema».
«Ahí están los datos de A Coruña, la alcaldesa no quiere entrar en detalle, pero la realidad es que fueron retiradas del mercado de alquier muchísimas viviendas. Ahí están los datos comparativos, y en Santiago yo temo que puede pasar lo mismo. En eso es lo que tendrían que centrar sus esfuerzos», ha retado.
Más allá de «invitarlas» a hablar de los «efectos» de la declaración en sí, ha esgrimido, sobre los fondos estatales en cuestión, que se está poniendo el foco «en una norma que ni siquiera está aprobada». Dicho esto, ha rememorado que llegó a la Xunta «una carta de una secretaria de Estado aclarando lo que ya sabemos y lo que dijimos que va a ser así: que esos fondos son para utilizar en vivienda pública en los ayuntamientos en los que se fija la declaración de zona tensionada».
«Y desde luego es lo que vamos a hacer», ha insistido, en la línea de lo que ya manifestó la semana pasada, remarcando su intención de que sea el Ejecutivo autonómico quien decida las actuaciones, aunque estas se efectúen en ambas ciudades, de acuerdo con la declaración en cuestión.
«La Xunta tiene muchísimas actuaciones en las que esos fondos se pueden invertir porque somos la administración que está haciendo promoción de vivienda pública en los dos términos municipales a muchísima distancia de lo que están haciendo los ayuntamientos. La polémica es para no hablar de lo que realmente importa, que son los efectos de la declaración de zona tensionada. Les invito a hacerlo, si tan buenos son los resultados, deben estar presumiendo de ello y no hablando de otras cosas», ha instado.
PLAN DE RESIDENCIAS Y PROTESTAS POR EL TRANSPORTE
En otro orden de asuntos, ha minimizado las críticas de los rivales políticos del PP en relación a la selección de ayuntamientos para el nuevo plan de residencias de la Administración autonómica y, tras defender que se cumplen los requisitos adoptados, se ha preguntado si lo que querrían PSOE y BNG es que dichos municipios se quedasen sin plazas por el color político de su gobierno local.
Así, ha apuntado que si se acude a «antecedentes» para la dotación de estos servicios en administraciones «donde gobierna el PSOE» si que sería «para sacarle los colores». «Pero como siempre, si lo hacen ellos pensarán que está bien, y cuando lo hacen los demás, piden explicaciones», ha dicho.
Sobre las quejas y protestas por el funcionamiento del transporte por carretera, ha esgrimido que está subiendo «mucho» la demanda del autobús –extremo que ha vinculado con el «deficiente funcionamiento» de los trenes–, y ha agregado que «en una red tan extensa y con tantas concesiones se pueden dar incidentes», pero ha advertido que «hay que intentar corregirlos».
Rueda ha asegurado que la Xunta seguirá trabajando para que «cumplan» las concesiones de acuerdo con sus responsabilidades, y también ha apuntado a los ayuntamientos. «Vemos lo que ocurre, por ejemplo, en los ámbitos universitarios de A Coruña, donde es muy fácil pedir a los demás que hagamos cosas, como es nuestra obligación, pero en lo suyo mirar para otro lado», ha zanjado.

