La guerra en Oriente Medio tras el ataque de Estados Unidos e Israel a Irán ha protagonizado este miércoles uno de los debates entre el Gobierno gallego y el BNG en el pleno del Parlamento de Galicia, donde los nacionalistas pedían una condena de la Xunta, que aseguró que Galicia «está donde siempre estuvo».
En la sesión, el diputado del BNG Iago Suárez ha criticado que «un genocida, criminal de guerra, corrupto israelí se alinee con un pedófilo imperialista yanki para bombardear un país soberano, dejando atrás un reguero de muertes» –en referencia a Netanyahu y Donald Trump–, una historia que, según ha dicho, podría parecer «el guión de una película cutre».
Todo ello, ha dicho, como un paso más del «imperialismo anglo-yanki-sionista, con su brazo armado llamado OTAN» que «vuelven a envolver al mundo en una nueva espiral de violencia y belicismo».
En este contexto, ha sostenido que Galicia «forma parte de este mundo, del planeta y cuenta con un gobierno y unas instituciones propias que no deben ni pueden ser ajenas a lo que ocurre en el mundo». «Este Parlamento tiene que posicionarse, debe posicionarse», ha sostenido para pedir también que lo haga el Gobierno gallego.
El parlamentario del BNG ha criticado la posición de una Unión Europea que nació para «ser dócil y servil» al imperialismo norteamericano» y que «destina más que nunca dinero público de todas y de todos a maquinaria de guerra y a la destrucción de los pueblos». Todo ello mientras la propia UE y la OTAN llevan a cabo una «estrategia de manipulación informativa evidente para generar un estado de opinión favorable a la escalada armamentística y a la militarización de las sociedades», ha afirmado.
«GALICIA ESTÁ DONDE ESTUVO SIEMPRE»
Enfrente, el conselleiro de Presidencia, Xustiza e Deportes, Diego Calvo, ha calificado de «rancio» el discurso pronunciado por el parlamentario del BNG y ha criticado que acuda a la Cámara a «llenarse la boca hablando de democracias» cuando para ellos «democracias solo son algunas».
«Porque cuando hay problemas en algún país que le es simpático, ahí nunca existen problemas», ha dicho para censurar que el BNG nunca llevase al Parlamento de Galicia «los problemas que los gallegos sufren en países, por ejemplo, de todo el continente americano». «Como los que gobernaban eran simpáticos para la izquierda, ahí el Bloque calladito», ha censurado.
Dicho esto, ha asegurado que la respuesta a si la Xunta condena la escalada belicista es que «Galicia está donde siempre estuvo»: «En el respeto al derecho internacional, en el cumplimiento de los compromisos con los socios de la Unión Europea y de la OTAN, en la apuesta sin reservas por la acción diplomática», ha señalado.
Además, ha dejado claro que «nadie con un mínimo de sentido común está a favor de la guerra». «Todos sabemos el coste de un conflicto, sobre todo en vidas humanas, que es lo más importante», ha señalado.
«BRONCAS EN LOS DESPACHOS»
El debate se ha iniciado con polémica después de que el diputado del BNG asegurase que quería iniciar su intervención «compadeciéndose» del presidente de la Cámara ante la «bronca» que, según él, le iba a «caer» del Partido Popular por un enfrentamiento durante la anterior iniciativa debatida, relacionada con el marisqueo.
«La próxima vez que quieran gritarle, háganlo en los despachos, porque es muy poco elegante», aseguró el diputado del BNG dirigiéndose a la bancada popular.
A estas palabras respondió el presidente de la Cámara, Miguel Santalices, quien pidió al parlamentario del BNG que siguiese con el debate. «Las broncas a mí a estas alturas de la película…. yo ya me defiendo yo solo, preocúpese por usted», sentenció.

