El BNG ha instado al Gobierno de España a atender las demandas del personal controlador aéreo de las 17 torres «privatizadas» en España, entre ellas las de Vigo y A Coruña, que están en huelga indefinida desde el pasado viernes, y adopte medidas para mejorar sus condiciones laborales y para revertir esa privatización.
Así lo ha trasladado el diputado nacionalista Néstor Rego, que ha registrado diversas iniciativas al respecto, en las que denuncia la «precarización» de este personal en las torres gestionadas por la empresa Saerco. «El Gobierno debe actuar con urgencia para garantizar las condiciones laborales dignas», ha señalado, y ha recordado que estos trabajadores llevan años «soportando una situación insostenible».
Rego ha recordado que el BNG lleva tiempo advirtiendo del «progresivo deterioro» de las condiciones de este personal, la sobrecarga de trabajo, la improvisación organizativa y el incumplimiento de derechos básicos, como los descansos, la conciliación o las vacaciones.
Al respecto, ha insistido en que esa «precarización laboral» no solo afecta a los controladores, sino que «tiene consecuencias directas sobre la seguridad operacional», porque el personal tiene que desarrollar un trabajo de «máxima responsabilidad» bajo condiciones de «estrés, cansancio y falta de planificación».
En el caso de Vigo, además, «se suma la carga de trabajo derivada de una torre de control en remoto», un sistema «que ya fue cuestionado por sus problemas y que incrementa la presión sobre el personal».
Néstor Rego ha criticado la falta de actuación tanto por parte de la empresa concesionaria como de las administraciones públicas, y ha señalado que Aena, como gestora de los aeropuertos, y el propio Gobierno «tienen la responsabilidad de supervisar el servicio y garantizar que se cumple el pluego de condiciones, algo que claramente no está sucediendo».
Por otra parte, ha señalado la «preocupación» del personal ante el aumento de tráfico previsto por el cierre temporal del aeropuerto de Santiago, para obras de renovación de la pista.
Finalmente, el diputado del BNG ha constatado que «el modelo de privatización demostró ser un fracaso», y ha instado a revertir ese sistema y a recuperar la gestión pública de un «servicio estratégico», para garantizar los derechos de los trabajadores y la seguridad aeronáutica.

