El Consello ha aprobado el decreto con el que institucionaliza el diálogo social, una herramienta con la que el conselleiro de Emprego, José González, ha reivindicado que la Xunta hace una «apuesta decida por el consenso», si bien la CIG, la central mayoritaria de representación de los trabajadores en Galicia, rechaza formar parte de este instrumento.
González, que no ha mencionado a esta ni a ninguna otra organización en su comparecencia ante los medios de comunicación después de la reunión semanal del Gobierno gallego, se ha limitado a constatar que en el diálogo social «van a estar representados las principales organizaciones sindicales y la patronal». En concreto, forman parte la CEG (confederación de empresarios de Galicia), de un lado, y UGT y CC.OO., del otro.
Con anterioridad al conselleiro, el presidente gallego, Alfonso Rueda, ha resaltado que es «la primera vez que se aprueba» un decreto de estas características en la comunidad gallega, que establece la composición, organización y funcionamiento del diálogo social.
Supone «dar un paso más para consolidar esta herramienta clave de la negociación colectiva, buscando abordar retos estratégicos», ha ahondado el conselleiro.
SIN LA CIG
En enero, coincidiendo con la reunión en la que la Xunta cerró el texto del decreto con CEG, UGT y CC.OO., el responsable autonómico en materia de empleo defendió que el diálogo social «funciona en Galicia con normalidad» sin la CIG, de la que criticó «que no quiere asistir».
Por su parte, la CIG considera esta fórmula «una pantomima» que les «excluye» y con la que, por un lado, la patronal «siempre gana» y, por otro, el Ejecutivo busca «blanquear» sus políticas.
EL ABSENTISMO
«Institucionalizamos este espacio», ha celebrado este lunes el titular de Emprego ante la prensa. Entre los objetivos de este decreto, ha apuntado, está dotar al diálogo social de «más trasversalidad» y adaptarlo a la nueva realidad socioeconómica.
El decreto, que publicará el Diario Oficial de Galicia (DOG) «los próximos días», es para el conselleiro una «apuesta decidida por el consenso», la «proporcionalidad» y la «transparencia».
Entre las funciones, además de actuar como «instrumento de diálogo» en busca de acuerdos, el decreto contempla la realización de estudios e informes.
El diálogo social tendrá una presidencia honorífica y el pleno, que asume la aprobación de la memoria anual, entre otras cuestiones, tendrá «fuerza» como órgano supremo de decisión y formación de la voluntad de la mesa. Habrá, asimismo, comisiones delegadas, mesas sectoriales e intersectoriales.
En la actualidad, según ha recordado el conselleiro, la comunidad tiene creada una mesa de empleo y otra de economía e industria. La Xunta se propone ahora que el diálogo social también aborde y analice la problemática del absentismo laboral, en línea con lo anunciado por el presidente gallego, Alfonso Rueda, en el debate sobre el estado de la autonomía.
«Ver cuáles son las causas y las consecuencias de las bajas laborales y buscar llevar a este espacio de negociación colectiva un plan integral de medidas para reducir el impacto del absentismo», ha resaltado José González.
«Tengo que decir que aquí no solo hay competencias de la comunidad autónoma, hay competencias estatales, pero también los sindicatos y los empresarios tienen que ofrecer sus propuestas», ha afirmado. La ministra de Trabajo, Yolanda Díaz, ya ha amenazado con recurrir dicho plan si hay invasión competencial.
González ha asegurado que, «partiendo del máximo respeto a los derechos de las personas trabajadoras», lo que busca la Xunta es «reducir bajas que sean evitables por la mejora del bienestar laboral en las empresas, la mejora también, por supuesto, de la prevención de los riscos laborales, evitar prolongaciones innecesarias, que también permite reducir el impacto del absentismo, buscando mejoras también en los procesos de gestión y control en el ámbito de competencias de la comunidad autónoma, y, por supuesto, luchar contra posibles abusos».

