Tal y como estaba previsto, el Pleno de Viveiro ha aprobado en sesión extraordinaria el nuevo sistema de organización del Gobierno local. La propuesta de retribución salarial de la nueva alcaldesa, Mariña Gueimunde (PP), se fija así en 59.000 euros anuales, un 35% más de lo que cobraba la anterior regidora, la socialista María Loureiro, que era de 43.500 euros.
La propuesta ha salido adelante con los votos a favor de los populares y Por Viveiro, y la abstención de BNG y PSOE.
Junto a la alcaldesa, habrá otra única dedicación exclusiva, la del concejal de Obras, Parques e Xardíns, Vicente Vázquez Chao, que cobrará 25.000 euros, una cifra inferior a los 41.000 que recibía la nacionalista Míriam Bermúdez como teniente de alcaldesa, y que supone un 39% menos.
En conjunto, ambos salarios ascienden a 84.000 euros, una cantidad algo inferior a lo que cobraban las dos antecesoras. En el debate sobre este punto, los socialistas han recalcado lo «desproporcionado» de la asignación de la alcaldesa, que supone un 70% del total del presupuesto para salarios. El BNG fue más directo al acusar a la regidora popular de «enriquecerse en el desempeño de la política».
En su respuesta, Mariña Gueimunde ha defendido que el salario se estableció «siguiendo la ley escrupulosamente» y que, al no pasarse del presupuesto establecido, «nadie tiene que valorar el reparto que hacemos si ambos estamos de acuerdo».
Asimismo, la nueva alcaldesa ha presentado también la composición del nuevo Gobierno, donde Martín Vale Cobo será el primer Teniente de Alcaldesa, sin dedicación exclusiva, una medida que ha criticado la nacionalista Míriam Bermúdez al preguntarse «quién se encargará de suplir a la alcaldesa cuando falte al no tener este plena disponibilidad». Ante esto, Vale Cobo ha contestado, por alusiones, que «aceptó el cargo con responsabilidad y compromiso», por lo que no se tiene que poner nada en duda.
En este primer Pleno de Mariña Gueimunde como alcaldesa, también se ha producido la renuncia de la socialista Catalina Fernández, por motivos laborales. Como médico, en su despedida, ha agradecido el apoyo y la gestión de todos, pero ha reclamado también cambios para el Hospital de Burela, «de donde la gente se está marchando porque las condiciones laborales son insostenibles», ha dicho.
Finalmente, en los ruegos se ha tratado la negativa del nuevo Gobierno local a prestar el sistema de megafonía a los manifestantes a favor de la sanidad pública concentrados en Viveiro recientemente y sobre la supresión de las suscripciones a El País y Saber Vivir en la Biblioteca. En el primer caso, aseguró que la solicitud no se había hecho correctamente y en el segundo, dijo Gueimunde que fueron los funcionarios los que escogieron las suscripciones a eliminar «en función de lo que no se leía».