La reforma de la Ley de Seguridad Ciudadana, que aprobó el Gobierno de Mariano Rajoy y es conocida por sus detractores como ‘ley mordaza’, ha fracasado este martes por el voto en contra de ERC y EH Bildu al dictamen elevado a la Comisión de Interior del Congreso de los Diputados. Con ello, seguirá en vigor el texto que aprobó el PP en 2015 con su mayoría absoluta.

Esquerra y Bildu, los socios independentistas del Gobierno, ya habían adelantado su rechazo a la proposición de ley al considerar «insuficientes» los cambios pactados por el PSOE, Unidas Podemos y el PNV. «Es una reforma light y edulcorada», han sostenido en la Comisión de Interior.

La reforma de la ‘ley mordaza’ formó parte del pacto de investidura entre PSOE y Unidas Podemos. Tras su paso por la ponencia, donde el texto salió adelante gracias a una decisión de última hora de ERC, el dictamen se ha votado este martes en la Comisión de Interior pero, sin el voto de estos dos aliados del Gobierno, no ha salido adelante dada la anunciada oposición del PP, Vox, Ciudadanos y los demás grupos.

EL INFORME NO SE ELEVA AL PLENO

En concreto, en la votación de este martes el texto recabó los votos del PSOE, Unidas Podemos y el PNV, pero cayó por un voto, 18 a 19, ante el rechazo del PP, Vox Ciudadanos, Junts, Navarra Suma y los aliados independentistas de ERC y Bildu. Esto implica que el informe de la ponencia ya no se elevará al Pleno del Congreso.

El portavoz del PSOE, David Serrada, ha defendido que no hay que buscar «culpables» y desde Unidas Podemos, Enrique Santiago (IU) ha agradecido al resto de socios el trabajo realizado, pese a las diferencias insalvables en cuatro aspectos: eliminar las pelotas de goma como material antidisturbio, el rechazo de migrantes en frontera y añadir «mayor objetivación» en la desobediencia y faltas de respeto a los agentes.

Los dos partidos del Gobierno han coincidido en que la propuesta de reforma buscaba garantizar los derechos de los ciudadanos que fueron «coartados» por el PP en 2015, añadiendo «más garantías» a la labor policial.

Desde el PNV, Mikel Legarda, también ha lamentado que decaiga el texto que buscaba no confundir el principio de autoridad con «autoritarismo». En su opinión, el dictamen sometido a votación incidía en el «uso proporcionado» de las pelotas de goma, algo que se tiene que abordar en protocolos policiales, sin prohibirse en una ley orgánica como la de seguridad ciudadana.

UN DÍA TRISTE

El diputado de EH Bildu Jon Iñarritu ha lamentado que este martes es un «día triste» porque sigue vigente la ‘ley mordaza’ pese a que avisaron desde el primer momento que «si no se desactivaban las partes más lesivas, estarían en contra de activar una ley edulcorada».

Para Bildu, con el texto sometido a votación los agentes podrían seguir sancionando administrativamente «a su libre albedrío», aunque acto seguido ha mostrado su respeto a los partidos como PSOE y Unidas Podemos, a los que les «parece suficiente» con lo consensuado.

Desde ERC, María Dantas Carvalho ha insistido en la necesidad de eliminar las pelotas de goma y prohibir las devoluciones en frontera de migrantes, aunque tanto PSOE como Unidas Podemos han alegado que ambas cuestiones no están reguladas en la ‘ley mordaza’ sino en protocolos policiales y la ley de extranjería. «No podemos asumir una reforma que se queda cortísima», se ha justificado Carvalho.

Junts ha señalado directamente al Ministerio del Interior que dirige Fernando Grande-Marlaska por «torpedear» la negociación. «La inexistente voluntad política de uno de los gobiernos más progresistas impide reformar una de las leyes más regresivas», ha sostenido Josep Pagés, mencionando otros casos como el espionaje con Pegasus y la infiltración de policías en movimientos sociales.

SINDICATOS POLICIALES ULTRADERECHISTAS

Unidas Podemos se ha dividido su turno para que Ismael Cortés comenzara recordando que la proposición de ley que decae es un «compromiso central» del pacto de Gobierno. Enrique Santiago (IU) ha avisado de que hay «sindicatos ultraderechistas» como Jusapol que han buscado «desestabilizar» la propuesta de ley, reuniéndose en Génova con dirigentes del PP. «Sería un drama acabar hoy, pedimos apoyo para seguir trabajando», ha dicho.

Tanto PP como Vox, partidarios de continuar con la actual ley, lo que han criticado es que se impuse una «chapuza» que cuenta con la «unanimidad» en contra de los sindicatos policiales. Ciudadanos, por su parte, ha sostenido que se tiene que cambiar la ‘ley mordaza’, pero no como se ha negociado, en alusión a los grupos independentistas.

«Si la ley sale adelante», ha dicho la diputada del PP Ana Vázquez, «cambiarán los grilletes de manos de los delincuentes a manos de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado; es la ley de seguridad de Sánchez, no la ley de seguridad de los ciudadanos».

El diputado del PSOE David Serrada ha contestado al PP recordando que la ‘ley mordaza’ se aprobó en la etapa de Jorge Fernández Díaz en el Ministerio del Interior, aludiendo a su imputación por el ‘caso Kitchen’. El mensaje final a sus socios ha sido que «cualquier táctica electoralista no puede estar por encima del interés ciudadano».

Fuera de la comisión, varios grupos parlamentarios, entre los que figuran Compromís o Más País, han criticado la reforma de la ley al considerarla «cosmética». De forma paralela, han reclamado al PSOE cumplir el compromiso adquirido en su investidura de derogar la norma.

«UNA DE LAS GRANDES DECEPCIONES»

El portavoz de Compromís en el Congreso, Joan Baldoví, ha lamentado que «no tiene sentido haber esperado aquí para, al final, hacer una operación cosmética» con la legislación. A renglón seguido, ha instado al PSOE a «ser valiente» y «apostar» por las libertades civiles.

En la misma línea, el líder de Más País, Íñigo Errejón, ha recordado que el Gobierno de Pedro Sánchez nació con el compromiso de derogar esta «aberrante» ley, algo que se «ratificó en las primeras negociaciones, que no se podía maquillar». Por ello, en rueda de prensa, ha tildado de «una de las grandes decepciones de esta legislatura» la «fallida» reforma.

«No entendemos la mala noticia, el Gobierno, y en particular el PSOE, lo debería reconsiderar», ha agregado, recordando que su «credibilidad» depende de cumplir los compromisos. Sin embargo, ha reconocido que Más País no es «optimista» sobre la derogación, puesto que la legislatura está próxima a agotarse.

De la misma forma, el portavoz del BNG en la Cámara Baja, Néstor Rego, ha criticado los «incumplimentos» del Gobierno de coalición. «Estas fuerzas (PSOE y Unidas Podemos) incumplen su compromiso, hacen una reforma cosmética», ha lamentado en rueda de prensa.

A juicio del portavoz, la actuación de los partidos del seno del Gobierno es un «error» y deriva de la «cesión a las presiones al Estado profundo y los cuerpos y sindicatos más ultras de la Policía». Así, ha pedido a «la pretendida izquierda que gobierna» un «cambio de rumbo» para derogar la normativa.

La portavoz de la CUP, Mireia Vehí, ha criticado el Ministerio del Interior trata con «suavidad» a los sindicatos policiales, que «hacen lobby» para que los agentes puedan seguir utilizando pelotas de goma. Por su parte, el diputado del PDeCAT Genís Boadella ha afirmado que la «tensión» en el seno del Ejecutivo de coalición «explica en gran medida por qué las leyes no salen de la mejor manera posible».