El diputado del BNG en el Congreso, Néstor Rego, ha exigido al Gobierno «implicación» para adaptar la planta de reciclaje de Lousame a la directiva europea y que «se comprometa» con un modelo de reciclaje que sea «ejemplo de la vanguardia en Europa».

El diputado ha demandado además «aclaraciones» tras la nota recibida en los ayuntamientos que conforman la Mancomunidad de Concellos Serra do Barbanza con el carimbo de la Subdirección Xeral de Economía Circular del Miteco, enviada por la Xunta de Galicia, «en la que el Ministerio parece apostar por la incineración».

Según ha explicado, la mancomunidad, creada en 1997, inauguró en 2003 en Servia, en el municipio de Lousame, las instalaciones para la recogida y tratamiento de residuos que presta servicio a nueve ayuntamientos de A Coruña: Lousame, Brión, Ames, Noia, Porto do Son, Muros, Carnota, Rois y Ponte Cesures.

«Un modelo de compostaje de proximidad pionero en el Estado español que supone un motivo añadido para su mantenimiento», ha defendido el diputado, que ha recogido las demandas de las localidades afectadas y ha trasladado al Ministerio la necesidad de que las administraciones lleven a cabo la inversión precisa para la «modernización de una planta que cumple con el modelo establecido en las normas europeas y supone un ejemplo de vanguardia en el ámbito del reciclaje».

«En contraposición al sistema de tratamiento que promueve el Gobierno gallego, ejecutado por Sogama, la planta de Lousame recupera 51,1 kilogramos por habitante cada año. Frente a esto, el modelo de incineración de la Xunta sólo recupera 13,1», ha explicado Rego.

En cuanto a la carta recibida que parece apostar por la incineración, la formación nacionalista reclama que se aclara la autoría de una «nota interpretativa sobre si el modelo de recogida húmedo-seco cumple con las nuevas obligaciones de recogida separada a efectos de la normativa comunitaria y estatal sobre residuos».

En la nota, «sin firma ni fecha», la Xunta utiliza, señalan, un informe del Ministerio para dar a entender que el Estado «no considera que la planta de Servia cumpla con la Directiva Marco en lo que respecta a la recogida separada de plásticos y metales y tampoco con la obligación de recoger de forma separada los residuos».

Con todo, remarcan que en la propia Directiva se establece la posibilidad de autorizar excepciones cuando la recogida conjunta de ciertos tipos de residuos no afecte a su aptitud de reutilización, reciclaje y valorización, «como es el caso demostrado de Lousame y dando validez al sistema húmedo-seco que emplean».