El presidente de la Diputación de Ourense, Manuel Baltar, ha defendido este martes el presupuesto aprobado en la institución que dirige para 2022 y ha realizado una serie de reivindicaciones –como que las entidades locales participen en los tributos autonómicos– en una comparecencia en la que ha recibido duras críticas a su gestión por parte de PSdeG y BNG.

En una intervención en la que ha recordado su paso por la Cámara como servidor «de la nación cultural» –término que ya ha usado en anteriores ocasiones– que es Galicia, Baltar ha querido dejar en el Parlamento una serie de peticiones, empezando por que, «en coherencia» con lo que emana de la Constitución y el Estatuto, las entidades locales puedan participar en los tributos autonómicos.

También ha apelado al «equilibrio territorial» para que Ourense pueda sumar proyectos tractores de la economía gallega impulsados con los fondos europeos Next Generation, activados para la recuperación post covid. Y ha afeado el «desprecio» del Gobierno de Pedro Sánchez a las entidades locales, a las que «no envió un solo euro» desde el principio de la pandemia.

Más allá, ha reivindicado la «anticipación, planificación, transparencia y gestión eficiente» de una institución provincial que agiliza más que cualquier otra en España la aprobación de un presupuesto cuyas cifras son ya conocidas y que demuestra, ha proclamado, que «la Diputación tiene capacidad de responder por sí misma a cualquier contingencia».

Las cuentas activadas durante la pandemia suponen, según ha defendido, un ejemplo, que ahora continuará, ya que los nuevos presupuestos evidenciarán «las ventajas de alcanzar hace tiempo la deuda cero de la institución, actuando con una visión integral de provincia que se erige como la mejor aliada de los municipios y pilar básico para el funcionamiento y gestión» de entidades económicas, culturales y sociales de la provincia.

El proyecto presupuestario, ha recordado, asciende a 85,7 millones de euros, siendo «el más alto de la historia» de la Diputación, con un 7 por ciento mas que supone un incremento de 6 millones con respecto al ejercicio anterior.

Contas reprueba que la Diputación de Ourense diese sin concurrencia en torno al 80% de contratos y subvenciones en 2018

«CALIDAD DEMOCRÁTICA NULA»

Frente a la «transparencia» y gestión «eficiente» que ha reivindicado Baltar, la diputada del BNG María González Alberto lo ha cuestionado y ha puesto el foco en el informe del Consello de Contas que reprueba que la Diputación de Ourense diese sin concurrencia en torno al 80% de contratos y subvenciones en 2018.

También ha lamentado el modelo que, a su modo de ver, el actual presidente de la institución provincial ourensana no solo heredó de su padre y anterior presidente provincial, José Luis Baltar, sino que lo ha «perfeccionado», y que tiene como máxima «hacer lo que sea necesario» para mantener el poder.

«Y si hay que vender una ciudad, si hay que sacrificar Ourense, se sacrifica», ha indicado, en referencia al pacto con Gonzalo Pérez Jácome (Democracia Ourensana) en el ámbito municipal.

«Cualquiera que escuche su exposición diría que Ourense es la primera en todo y, por desgracia, no es así. Cada vez está más deprimida y envejecida», ha lamentado la diputada del BNG, a cuyo juicio la «calidad democrática» en la Diputación provincial es «nula». Así las cosas, ha pedido a Baltar que «cambie de modelo» porque la provincia de Ourense «necesita ser pensada de otro modo».

«Merece ser una provincia pensada en grande», ha subrayado, antes de lamentar el trato «diferenciado» a los ayuntamientos no solo por su color político sino incluso entre los que dirige el PP –«en los mismos municipios del PP hay clases y clases», ha dicho la nacionalista–, para concluir que los ciudadanos ourensanos son conscientes de la situación y «más pronto que tarde» Baltar perderá la Diputación.

«CAMBIE EL MODUS OPERANDI»

También la parlamentaria socialista Marina Ortega ha instado a Baltar a cambiar su «modus operandi» al frente de la Diputación de Ourense. «¿Por qué una provincia con tanto potencial no avanza acorde a sus posibilidades?», se ha preguntado y ha lamentado que los presupuestos que presenta Baltar «no tienen nada que ver con dónde acaba el dinero».

En esta coyuntura, Ortega también ha tirado del informe «demoledor» de Contas sobre contratación y subvenciones de la institución, y ha cargado contra la política de personal de la Diputación, con numerosos empleados que son «familiares directos de cargos del PP». «El mismísimo Jordi Évole hizo un programa sobre esto», ha esgrimido.

Igualmente, ha recordado que Baltar perdió la mayoría absoluta pero no la presidencia de la institución porque accedió a pactar «con alguien como Jácome que, según ustedes mismos, es letal para Ourense».

La falta de «autocrítica» del presidente provincial ha sido una cuestión en la que han puesto el foco ambas portavoces de la oposición en el debate.

«NO HAY REPAROS A LA LEGALIDAD»

Enfrente, el popular José Luis Ferro ha defendido que Baltar no cuenta, como posteriormente recordó él mismo, con ningún reparo a la legalidad por parte de la Intervención en los casi diez años que lleva al frente de la institución provincial. Y ha añadido que Contas también refleja que hubo colaboración por parte de la institución.

Asimismo, ha ensalzado la «planificación, sensatez y gestión eficiente» del PP en Ourense, antes de añadir que todas las entidades hacen modificaciones presupuestarias –ha mencionado las de algunos municipios que gobiernan PSOE y PP– sin que eso sea necesariamente «malo». «Ojalá el Gobierno central lo hiciese y nos ofreciese la planificación de la institución provincial», ha dicho el diputado popular.

«NADIE VIENE A AUTOFLAGELARSE»

Baltar ha agradecido el tono de todos los portavoces y, tras remarcar que, a diferencia de otros dirigentes (en velada alusión a su compañera de la Diputación de Pontevedra, la socialista Carmela Silva), él considera «una obligación» esta comparecencia anual en el Pazo do Hórreo, también ha subrayado, sobre las apreciaciones de falta de «autocrítica», que él no acude a la Cámara para «autoflagelarse».

Así, al PSOE le ha afeado «el discurso victimista de siempre, que le lleva a tener el resultado de siempre», y ha defendido que Contas pudo realizar su informe porque la Diputación le envió «toda la información». «Como supongo que hizo el Ayuntamiento de Vigo», ha subrayado, con respecto a otra entidad a la que el órgano fiscalizador afeó subvenciones sin concurrencia.

«Y con Jácome estuvieron ustedes y sus grupos intentando pactar hasta el último minuto, y en la moción de censura que intentaron hacer en enero de este año, lo mismo», ha añadido.

También ha rechazado las críticas de falta de «calidad democrática» o el trato diferenciado a los municipios. «Los municipios son de la gente no son de un partido», ha dicho, antes de pronosticar que en las próximas elecciones locales de 2023 el PP recuperará «la mayoría absoluta» en el ámbito provincial.