El PP de Pontevedra ha tildado de «despropósito» que el proyecto de rehabilitación de los edificios históricos del Museo, el Castro Monteagudo y el García Flórez, ascienda a ocho millones de euros. La obra ya está incluida en los presupuestos de la Diputación y se solicitará al Gobierno del Estado una aportación de tres millones de euros de los fondos del Plan de Recuperación y Resiliencia para Edificios Públicos (Pirep).

El portavoz del grupo municipal del PP en Pontevedra, Rafa Domínguez y la diputada provincial y concejala Pepa Pardo, han comparecido este lunes en rueda de prensa para criticar este proyecto de la Diputación y reprochar los «cambios de opinión» del Ayuntamiento capitalino y sus decisiones «disparatadas e ilógicas» al respecto.

Así, Rafa Domínguez ha asegurado que «la reforma que proponen es un disparate». No la compartimos», ha sentenciado. La restauración de los edificios permitirá sumar una superficie de 256 metros cuadrados, alcanzando así un total de 2.495 metros cuadrados de superficie construida entre ambos inmuebles.

El popular ha hecho referencia al espacio que ganaría el Museo con la incorporación del convento de Santa Clara, frente a «los menos de 1.000 metros que se añadirían con las obras subterráneas, que son además bastante más costosas».

En el proyecto presentado por la Diputación se incluye la conexión sepultada entre los edificios como solución conceptual para abordar el reto de garantizar la accesibilidad. Según había explicado el vicepresidente de la Diputación, ya existía un túnel «pequeño, húmedo y lúgubre» y ahora se realizará una conexión «funcional y moderna» entre el sótano del jardín del García Flórez y la torre del Castro Monteagudo, y además se instalará un ascensor en cada edificio para facilitar la comunicación.

Según ha censurado el portavoz del PP, «tenemos el convento de Santa Clara, un inmueble al que el Ayuntamiento sigue sin darle uso después de pagar tres millones de euros que nos ofrece cerca de 6.000 metros cuadrados para darle un uso museístico» y ha recordado también que «desde el ayuntamiento hasta se presentó la posibilidad de hacer un edificio en Valdecorvos, pero han vuelto a cambiar de criterio».

«Es un disparate presupuestario, casi ocho millones de euros de obra frente a los tres de Santa Clara y, por lo tanto, desde el PP, no podemos compartirlo», ha reiterado Domínguez, que presentará una moción para «impedir que las obras se hagan de esta manera». Domínguez ha incidido en que la reforma de la Casa Consistorial «es de solo 1,4 millones».

Finalmente, el PP ha repasado otras obras que el consistorio municipal ha anunciado: «¿Qué pasa con el pabellón de A Parda o el de Verducido, con la reforma de Mollabao o la de Monte Porreiro, o con el campo del fútbol de Salcedo? Menos propaganda y más hechos».

RESPUESTA MUNICIPAL

César Mosquera ha salido al paso de estas críticas de la oposición señalando que la Diputación no renuncia a la construcción de los sótanos bajo estos edificios fundacionales del Museo, pero tendrán que esperar a una segunda fase.

«Lo único que cambió del proyecto es que la conexión que estaba prevista para ganar más espacio quedará para una segunda fase al tener Santa Clara», ha afirmado.

El vicepresidente de la Diputación y concejal pontevedrés ha insistido en que este asunto «está explicado y recontraexplicado» y ha añadido que «los dos edificios aislados es radicalmente imposible que tengan un uso museístico».

Mosquera también ha incidido en que la Diputación optó por un presupuesto «por lo alto» para garantizar la viabilidad de la licitación y limitar los riesgos de que quede desierta, dado el escenario actual de alza de precios. Aun así, ha dicho que «proporcionalmente esta rehabilitación es más barata que otras hechas en museos de este tipo incluido el Prado».

César Mosquera ha comentado también que «rehabilitar los dos edificios sin la conexión serían siete millones y con la conexión ocho», toda vez que «sin esa conexión no valdrían para Museo».

Por último, ha interpelado al Partido Popular para aclarar si su propuesta consiste en no rehabilitar los edificios y que queden para otros usos.