Partidos nacionalistas e independentistas catalanes, vascos, gallegos, baleares y valencianos firmaban este viernes en Barcelona una solemne declaración conjunta en la que reclaman un acuerdo político sobre la crisis catalana, la defensa del derecho a la autodeterminación de «nuestros pueblos» y la liberación de los «presos políticos».

En la que llamaron ‘Declaración de la Llotja de Mar’, estas formaciones se comprometen a buscar «soluciones democráticas y estables al conflicto político» que consideran que estos territorios mantienen con el resto del Estado. También piden el diálogo para el regreso de «los exiliados», reclaman las libertades civiles y políticas de sus ciudadanos, así como las políticas sociales y económicas que permitan el progreso de «nuestros pueblos». Finalmente, el acuerdo fue firmado por ERC, JxCat, PDeCAT, CUP, Demòcrates, la Crida Nacional per la República, EH Bildu, BNG, Esquerra Valenciana, República Valenciana, Més per Mallorca y Més per Menorca.

En el caso de Galicia, la firma de este documento sólo fue ratificada por el BNG, pero no por su socio en las elecciones del 10N, Compromiso por Galicia (CxG), que además, emitió un comunicado en el que criticó el momento elegido para hacer público este acuerdo.

CxG, «SATÉLITE DEL PNV«

Unas críticas directas la esta declaración que fueron muy mal recibidas en la dirección y en la militancia del BNG que, cada vez más, considera que el pacto con CxG fue uno «error». Fuentes nacionalistas consultadas por GC destacan que «el partido de Piñeiro –Juan Carlos Piñeiro, el secretario general de CxG–, es un satélite del PNV que no aporta nada al Bloque, más ven resta», dicen al aludir la suya deriva hacia la derecha.

El PNV fue el único de los grandes partidos nacionalistas con representación en el Congreso que rechazó la firma del documento «por una cuestión de contenido y otra de contexto, porque no tiene espíritu constructivo y que no es el momento más oportuno» ante la cercanía del 10N.

Precisamente, en declaraciones a Galicia Confidencial, Juan Carlos Piñeiro, utiliza argumentos semejantes a los expresados por el PNV para rechazar este documento. «En el fondo estamos de acuerdo pero no con el momento, con las formas. Nosotros entendemos que el que hay que hacer es un acuerdo de colaboración de todas las fuerzas nacionalistas para defender cuestiones comunes, pero no utilizar esto en periodo electoral», destacó.

Con todo, aclara que su postura no tiene que ver con sus privilegiadas relaciones con el PNV, sino con el momento elegido para hacer público este documento. De hecho, destaca que fue informado de este acuerdo, no por el BNG, sino por el PdeCAT, con quien también mantiene un acuerdo de colaboración en el Parlamento Europeo. «Hablamos luego con la dirección del BNG y acordamos que cada quien iba a tener su postura«, indica sobre las críticas que esto puede generar en el entorno del Bloque.

«Que haya descontecto en el BNG puede ser normal porque nuestro acuerdo con ellos parte de una colaboración puntual pero nosotros seguimos teniendo nuestra propia autonomía«, destaca. En el pacto conseguido con el BNG, el primero punto acordado era que las dos formaciones estaban de acuerdo con la autodeterminación. «El acuerdo es sobre diez puntos y en el primer punto va eso, pero no dice que haya que cambiar la anterior Declaración de Barcelona», asegura.

«Son diferentes posturas pero eso no es malo. Nosotros insistimos que el momento no es ahora, es poco ambicioso y sólo centrado en el tema catalán. El procés condiciona las posturas porque es un conflicto claro de como el Estado trata a las naciones sin estado. Nosotros ya en los posicionamos sobre la autodeterminación, pero ahora no es el momento de hacerlo», añade. Por eso, está convencido de que no habrá repercusiones electorales tras estas diferencias, a pesar de ir juntos en la misma lista el 10N. «CxG y BNG participan juntos en la campaña, en la organización de los mítines y no creo que esta diferencia suponga ningún problema en los resultados», añade.

¿POR QUÉ NO ESTUVO ANA PONTÓN?

En el nacionalismo también causó sorpresa que ese documento no había sido firmada por su secretaria general, Ana Pontón, cuando en Lotja de Mar estaban los principales líderes de los partidos independentistas y nacionalistas firmantes, entre ellos los del ERC, PdeCAT, JXCAT o Bildu. «Cuestiones de agenda», apuntan fuentes nacionalistas.

Hay quien cree que la ausencia de Pontón se debe más la cuestiones de estrategia política. Se trataría de evitar una foto con los líderes independentistas catalanes y vascos en un momento complicado, a menos de doce días de unas elecciones generales y con los principales medios de comunicación gallegos, principalmente La Voz de Galicia, muy críticos con el procés.

OTROS ACTORES NACIONALISTAS

En la firma de ese acuerdo tampoco estuvieron ni En Marea, ni Anova. Consultados los dirigentes de estas dos formaciones, Luis Villares y Antón Sánchez, confirman que «no fueron invitados».

Actualmente, ni Anova, ni En Marea mantienen relaciones fluidas con ninguno de los firmantes desde documento. Sólo la formación de Xosé Manuel Beiras mantiene canales abiertos y de contactos frecuentes con las CUP.

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