La Xunta ha puesto en marcha el hospital de día de salud mental infanto-juvenil del área sanitaria de Lugo, A Mariña y Monforte de Lemos, que atenderá a pacientes con edades comprendidas entre los 12 y los 18 años con patologías como trastornos de la alimentación, trastornos mentales graves, trastornos del espectro autista y trastornos de conducta, entre otros.

Según ha detallado la Consellería de Sanidade en un comunicado, se trata del cuarto de los siete hospitales de día de salud mental infanto-juveniles previstos en el Plan de Salud Mental de Galicia, aprobado a mediados de 2020, tras los de Vigo, Santiago y Ourense.

El nuevo hospital de día de salud mental infanto-juvenil de Lugo está situado en la planta 1 del Hospital Universitario Lucus Augusti, junto ahospitalización de Pediatría. Está atendido por un equipo multidisciplinar de profesionales de psiquiatría, psicología, enfermería, trabajo social y terapia ocupacional, y cuenta además con otro personal de apoyo.

Además, la Xunta ha indicado que trabajará de forma «conjunta, coordinada e interdisciplinar» con otros servicios implicados en la atención de estos pacientes, como pueden ser pediatría o endocrinología.

En esta misma línea, Sanidade ha explicado que está concebido para realizar tratamientos ambulatorios activos y busca no separar a los niños y adolescentes de su ámbito normal de vida cotidiana.

El objetivo del plan, ha indicado la Consellería, es que haya un hospital de estas características en cada una de las siete áreas sanitarias gallegas en el año 2024.

UNIDAD DE PREVENCIÓN DEL SUICIDIO

Por otra parte, la Consellería de Sanidade ha destacado que el Plan Salud Mental 2020-2024, también ha creado en el área sanitaria de Lugo, A Mariña y Monforte de Lemos una unidad de prevención del suicidio y, de esta manera, «cumple el compromiso del Sergas de que, a finales de año, cada una de las siete áreas sanitarias gallegas cuenten con una unidad de este tipo».

Además, también en área lucense, al amparo de este plan, la Xunta ha puesto en valor la creación de programas de psicología de enlace entre atención primaria y hospitalaria y «el refuerzo del personal del programa sociosanitario que atiende la salud mental de personas usuarias de residencias».