La Comisión Permanente del Consejo Escolar del Estado ha aprobado la toma en consideración de un documento de propuestas educativas para el inicio y desarrollo del curso 2020/2021 que plantea criterios orientativos como renovar la normativa que regula la evaluación, la repetición y el paso de curso.

Según han señalado a Europa Press fuentes de este órgano consultivo, la toma en consideración del documento se ha aprobado por 17 votos a favor, ninguno en contra y ninguna abstención, y no está previsto que se someta al pleno del Consejo. Asimismo, aseguran que se trata de un texto con criterios orientativos.

«Las decisiones sobre la promoción de curso deberían basarse realmente en la evaluación interna y colegiada de las competencias básicas. Para ello, será preciso que todo el equipo docente que atiende a un grupo de alumnos pudiera trabajar y evaluar las competencias colegiadamente y, en consecuencia, también el rendimiento alcanzado», señala el documento, al que ha tenido acceso Europa Press.

Al pasar al curso siguiente, según señala el Consejo, el nuevo equipo docente podría abordar y consolidar aquellos aprendizajes fundamentales de las materias, o parte de materias no aprobadas por los alumnos en el curso anterior, siempre que eso sea imprescindible para la continuación de los aprendizajes nuevos. «De esta forma, se evitaría la repetición de curso y que los alumnos y alumnas tengan que volver a cursar materias que ya han superado», añade.

Todas estas medidas, según recoge, irían encaminadas a hacer posible que la repetición sólo fuera realmente un recurso excepcional, «como señalan las leyes educativas». Además, plantea reforzar los procesos de autoevaluación por parte del alumno que considera «más necesarios que nunca» en las actuales circunstancias.

COMIENZO EN LA PRIMERA FECHA POSIBLE

En la planificación del próximo curso, el Consejo Escolar considera que el Ministerio de Educación y Formación Profesional y las administraciones educativas deben acordar que el comienzo de curso se produzca en la primera fecha posible de septiembre y asegurarse de que los centros y los docentes toman en consideración los posibles retrasos en los aprendizajes fundamentales que se hayan podido producir por la situación creada por la pandemia de coronavirus.

Por ello, cree preciso que se realice un proceso de adaptación de las competencias básicas y los aprendizajes fundamentales que no se hayan podido desarrollar durante el presente curso, reconsdirando los «excesivos contenidos» de los currículos.

TRES ESCENARIOS POSIBLES

El Consejo Escolar del Estado plantea la posibilidad de tres escenarios el próximo curso: uno en modalidad presencial en un escenario de normalidad anterior a la crisis, que requerirá medidas de seguridad e higiene, pero no distanciamiento social; otro en modalidad semipresencial en un escenario que podría implicar la reducción de ratios (general o localizado), combinando días de educación presencial en el centro y días de educación a distancia en los domicilios; y un tercero de modalidad a distancia en un escenario de confinamiento.

A su vez, el Consejo Escolar del Estado considera que las Administraciones públicas y las empresas deben adoptar medidas para facilitar la conciliación de la vida familiar y laboral mientras no haya criterios sanitarios que permitan la vuelta a los centros o esta se produzca en régimen de alternancia entre presencial y a distancia.

INVERSIÓN

En materia de inversión, considera «imprescindible» que la educación recupere, de modo muy acelerado, los niveles de inversión perdidos con la anterior crisis y que se pueda abordar la pandemia actual y el futuro con los recursos materiales y humanos que la educación, este bien social fundamental, requiere.

«Estos recursos son indispensables para llevar a cabo un plan de choque que permita garantizar la igualdad de oportunidades y la inclusión del alumnado en riesgo de exclusión social o desfavorecido», asegura.

Estos recursos deben incluir, según el documento, todo lo necesario para atender las distintas evoluciones del aprendizaje presencial y a distancia, mediante la flexibilización de la organización de los espacios, los tiempos, los grupos de estudiantes y el trabajo en equipo del profesorado. Concretamente, considera que debe garantizarse la continuidad educativa de todo el alumnado en situación de riesgo de pobreza y vulnerabilidad y evitar que la brecha digital excluya al alumnado.

Por ello, plantea un plan de choque en el que se coordinen las distintas administraciones con la incorporación de las ONG. Además, sugiera un plan de formación específico en TIC para los docentes.

También propone incorporar en la convocatoria de becas 2020-2021 cuantías relacionadas con la crisis provocada por el COVID-19, especialmente para aquellos estudiantes y familias más afectadas por la crisis, pudiendo solicitar cambio sobrevenido de circunstancias socioeconómicas.

BECA DIGITAL Y WIFI SOCIAL

Igualmente, recomienda crear una ‘beca digital’ para el alumnado de forma que pueda incorporar en sus hogares, dispositivos (tabletas, portátiles) para realizar sus tareas y seguir la docencia simultáneamente al igual que los alumnos que asisten a clase, así como la facilitación de un ‘wifi social’ para zonas especialmente desfavorecidas.

En cuanto a los centros, considera que se deberían ofrecer medidas coherentes que no reproduzcan el modelo escolar (horarios, libro de textos y deberes) que no tienen en cuenta ni las limitaciones del confinamiento ni las oportunidades digitales online ni la propia capacidad de construcción del conocimiento del alumnado.

Según el Consejo Escolar, los centros han de optar por una autonomía organizativa, pedagógica y de gestión que permita el desarrollo de proyectos educativos concretos adecuados al entorno y a las peculiaridades de la comunidad educativa y una organización interna en función de las necesidades reales del alumnado, pero que no puede conllevar pérdida de igualdad de oportunidades.

TODOS LOS ESPACIOS DISPONIBLES Y TAMBIÉN MUNICIPALES

Igualmente, propone estudiar todos los espacios disponibles del centro e incluso en instalaciones públicas municipales para aumentar la posibilidad de educación presencial.

Respecto a los protocolos de seguridad e higiene, además de la limitación de alumnado en las aulas, plantea incorporar personal de enfermería y formación del profesorado para poder asumir la enseñanza con éxito en este momento. Además, sugiere abrir una «reflexión profunda» sobre la profesión docente, que permita repensar el modelo profesional actual.

Así, como medidas de refuerzo compensatorias para atender al alumnado, el Consejo Escolar del Estado propone la bajada de ratios en las aulas, la reducción de las horas lectivas del profesorado y el aumento de las plantillas en los centros para poder abordar medidas que son necesarias poner en marcha con el alumnado.