La instalación de una planta de almacenamiento de energía a través de baterías denominado ‘Bess Belesar’, en Chantada (Lugo), prevé la creación de una franja cortafuegos ante el riesgo de incendio forestal, toda vez que se proyecta sobre una parcela abierta situada en un entorno predominantemente rural y forestal.
Así lo recoge la documentación del proyecto, que desde este martes somete a información pública la solicitud de otorgamiento de las autorizaciones administrativas previa y de construcción.
Además de la instalación de almacenamiento de energía eléctrica mediante baterías, denominada ‘Bess Belesar’, el proyecto está conformado por la infraestructura de evacuación. La promotora es Bess Development 11, S.L..
La iniciativa, según recoge la documentación, está constituida por contenedores o unidades de almacenamiento mediante baterías, sistemas de conversión de potencia, transformadores y centros de transformación, redes eléctricas de baja y media tensión, sistemas auxiliares de control y comunicaciones, viales interiores, cerramiento perimetral, acceso principal, sistemas de drenaje y medios de protección contra incendios.
Los contenedores de baterías se dispondrán, según la promotora, separados entre sí, respetando las distancias establecidas en el diseño del suministrador, en los ensayos de propagación térmica y en el análisis de riesgos del proyecto.
«La implantación permitirá el acceso a los diferentes equipos desde los viales interiores y garantizará la existencia de espacios de aproximación y maniobra para los vehículos de operación, mantenimiento y emergencia», según indica.
Como medida específica frente al riesgo de incendio forestal, la compañía destaca que «el perímetro de la instalación será gradeado todos los años antes del periodo estival, creando una franja cortafuegos de terreno mineral libre de vegetación combustible».
La infraestructura cuenta con una potencia instalada de 40,16 MW, una capacidad de acceso autorizada en el punto de conexión de 33,00 MW y una capacidad de almacenamiento energético de 152,395 MWh.
Precisamente hace un mes, la asociación ecologista Adega advirtió de que se estaba produciendo una «acumulación» de proyectos energéticos en la Ribeira Sacra. En concreto, se refería a las baterías ‘Belesar I’ y ‘Belesar II’, en el lugar de Pesqueiras, a las que el colectivo alegó en el procedimiento de evaluación ambiental y reclama que, si su tramitación continúa, ambas sean sometidas a un procedimiento ordinario.
CASI 7.000 METROS CUADRADOS
En la memoria descriptiva, la firma explica que ‘Bess Belesar’ consta de 27 contenedores de baterías de capacidad 5,644 MWh cada uno para sumar una capacidad instalada de 152,395 MWh (considerada al inicio de la vida útil).
«Por otro lado, la instalación se compone de 8 inversores con una potencia nominal de 5,02 MW por lo que la potencia nominal de la planta será de 40,16 MWn. En todo caso, la potencia de salida de los inversores será limitada mediante el PPC, de modo que nunca se permita una inyección superior a 33 MW en el Punto de Interconexión (POI)», apunta.
La planta está conformada por una zona vallada en donde se ubicarán los contenedores de baterías, inversores y transformadores de media tensión.
«Teniendo en cuenta la distribución de la planta de almacenamiento energético y el conjunto de los elementos, tales como contenedores de baterías, centros de transformación, viales, etc., la superficie a ocupar por la instalación será de 6.683 m2», especifica.
«De la totalidad de esta superficie, únicamente se edificará un total de 1.024 m2, lo que supone un 15% del total de la superficie», según añade. El resto de los 6.683 m2 se ocupará por canalizaciones subterráneas y viales internos de la planta.
Para los contenedores de baterías se emplearán dados de hormigón situados en su perímetro que permitirán el asiento sobre el terreno elevándolo lo necesario para realizar la correcta conexión del cableado.
Para las estaciones de potencia, se realizarán losas de hormigón que dispondrán de las entradas y salidas de cableado necesarias para el correcto funcionamiento de los equipos.
Durante la fase desmantelamiento, los riesgos de contaminación del suelo son debidos «mayormente», según la empresa, a los restos de aceite que puedan escapar del transformador de potencia, para lo cual se establecerán «las medidas necesarias para la recogida y almacenamiento de los residuos en contenedores habilitados para tales efectos». Posteriormente, dice, se transportarán a las instalaciones de tratamiento mediante gestor autorizado.
En cuanto a la restauración del suelo degradado, asegura que se procederá al relleno de las excavaciones realizadas para eliminar los restos de cimentaciones. «El relleno se hará con tierra inerte en profundidad y tierra vegetal en la capa superficial. El espesor de esta última capa será tal que permita reponer los terrenos a su morfología original y se revegetará usando especies autóctonas de la zona», resalta.

