Trabajadores de la empresa Lugove-Subus, concesionaria del transporte en autobús en el Baixo Miño y el Val Miñor, se han concentrado este viernes en Vigo, en la tercera jornada de huelga convocada contra la «explotación» y los «constantes» incumplimientos laborales por parte de la empresa.
Según ha informado la CIG, las protestas se han trasladado a la ciudad olívica (a la estación de buses y a la delegación territorial de la Xunta) y la plantilla critica que Lugove «sigue sin ponerse en contacto con el comité ni intenta llegar a acuerdos para resolver las numerosas problemáticas denunciadas». De hecho, el comité no descarta llegar a la huelga indefinida, tras las movilizaciones de este viernes y de los pasados 7 y 14 de agosto.
El presidente del órgano de representación de los trabajadores, Anxo Taboada (CIG), ha lamentado que el único movimiento de la empresa ha sido a través de los medios, para asegurar que tiene un compromiso claro con la movilidad y la seguridad de los usuarios y los trabajadores. «Una afirmación claramente hipócrita y cínica, teniendo en cuenta que no están haciendo nada para acabar con esta situación», que la Xunta «le permite».
Según ha advertido, el personal lleva años denunciado irregularidades en materia laboral (como las jornadas de hasta 15 horas, el incumplimiento de los descansos o deficiencias de mantenimiento y limpieza, que ya fueron sancionados por la Inspección de Trabajo), y en medidas de seguridad y mantenimiento de la flota, lo que «deriva en un incremento de las bajas» y en «incidencias habituales». A todo esto, se suma un empeoramiento de la calidad del servicio, con horarios que no se cumplen o viajeros que deben ir de pie en el bus.
Taboada también ha recordado que la concesión de Lugove está en situación de prórroga, porque la Xunta le ha rescindido el contrato y se está tramitando una nueva licitación. Por ello, el comité reclama a la Xunta «que vele por los derechos y la seguridad de las personas trabajadoras y de las personas usuarias».

