Una nueva campaña de excavaciones dirigidas por la profesora de Arqueología de la USC e investigadora del Centro de Investigación Interuniversitario de los Paisajes Atlánticos Culturales (CISPAC), Pilar Prieto, comenzará en Adai (Lugo) este lunes, 31 de agosto, gracias a la autorización de la Asociación de la Comunidad de Montes M.V.M.C. Vecinos de Adai. El objetivo es continuar las excavaciones de Penas do Caldeiro para buscar nuevos grabados y actividad humana asociada a ellos.
Según recoge la USC en un comunicado, primero fue excavado el Corro dos Mouros, entre 2023 y 2025, yacimiento único y de enorme importancia para la comprensión de la ritualidad funeraria del Bronce Final hasta avanzada la Edad del Hierro en Galicia.
De hecho, apuntan, todavía se continúa investigando en laboratorio la abundante información recopilada durante estos años: algo más de 5.000 piezas, unas 330 muestras, a partir de las que se realizaron 14 dataciones.
En este cuarto año, la Universidad ampliará las investigaciones a otros yacimientos de la misma zona, llamada Penas do Caldeiro, en la parroquia lucense de Santa María Magdalena de Adai, a los que ya había hecho mención el vecino Xosé Darriba.
La actividad se desarrollará hasta octubre gracias a la financiación de los proyectos ‘RODAS -Yacimientos funerario-rituales singulares del Final de la Edad del Bronce a la Edad de Hierro en el Noroeste Ibérico’ y el proyecto de Consolidación y estructuración 2025 GRC GI-1553 EcoPast de la Xunta de Galicia.
«Trabajamos con la hipótesis de que Penas do Caldeiro es un paisaje sagrado desde el Neolítico Medio (el IV milenio antes de Cristo) con la construcción de al menos siete mámoas hasta la Segunda Edad del Hierro (sobre el III siglo antes de Cristo) con la construcción ya en el Bronce Final de la rueda de Corros dos Mouros y probablemente la realización de los grabados de las rocas próximas», explica la profesora Prieto.
El lugar fue posteriormente frecuentado por los romanos y, hasta la actualidad, fue cambiando el uso y el significado de este paisaje. El objetivo de este año es hacer la limpieza y el registro completo de tres petroglifos, además de excavar en su entorno.
Durante las excavaciones se realizarán muestreos para datarlos y conocer su cronología. Se realizará también prospección geofísica en la zona para tratar de identificar restos de estructuras arqueológicas en el subsuelo y poder así seleccionar una zona apropiada para excavar en el próximo año y seguir ampliando la investigación en este paisaje prerromano.

