La Federación Gallega de Transporte de Mercancías (FEGATRAMER) ha trasladado al Ministerio de Transportes y Movilidad Sostenible su «profunda preocupación y repulsa» por la situación en la que está la autovía A-6, que ha derivado en un «problema estructural con importantes consecuencias para el transporte, las empresas y los ciudadanos».
En un comunicado, la federación ha señalado que los episodios registrados durante la reciente operación retorno de agosto, con retenciones que alcanzaron los seis kilómetros y demoras superiores a una hora para acceder a los desvíos establecidos hacia la N-6, son «una muestra más del deterioro de la movilidad en este corredor fundamental», y que se suman a las incidencias que se vienen registrando desde 2022 tras el colapso del Viaducto do Castro.
El sector ha advertido de que los cortes, desvíos e incidencias generan «importantes perjuicios económicos», con incrementos de costes operativos, retrasos en las entregas, mayor consumo de combustible y pérdida de competitividad para las empresas gallegas.
FEGATRAMER ha advertido de que es «inaceptable» la falta de resultados visibles después de años de incidencias y reclama una mejor planificación que permita compatibilizar las obras con una movilidad segura y eficiente.
Igualmente, ha lamentado otras situaciones, como «los retrasos acumulados» en la finalización de la autovía A-54, el elevado coste de los peajes de la AP-9 y las deficiencias de conservación que, a su juicio, presenta la red estatal de carreteras en Galicia.
PREGUNTAS POR ESCRITO AL GOBIERNO
Por su parte, el PP de Lugo ha anunciado la presentación de preguntas por escrito al Gobierno, por parte de los representantes en el Congreso y el Senado, para reclamar explicaciones sobre la «variación del plan de tráfico» para la autovía.
Según han recordado los representantes ‘populares’, el propio ministerio comunicó a comienzos de julio que las afecciones al tráfico se extenderían hasta principios de septiembre, divididas en cinco fases, y se preveían cortes «en cinco tramos mucho más cortos». Sin embargo, han denunciado, los usuarios deben sufrir las consecuencias de un solo corte de tráfico de 50 kilómetros de una sola vez», y el desvío desde O Corgo hasta Pedrafita, pasando por el centro de varios municipios.
Esta «desafortunada decisión» está generando «un importante caos circulatorio», ha indicado el PP, que reclama explicaciones al Gobierno central ante los problemas que provoca «este cambio con respecto a lo previsto inicialmente».

