La población extranjera con residencia legal en Galicia casi se ha duplicado desde 2013 hasta finales de 2025, impulsada sobre todo por latinoamericanos (Colombia, Brasil, Argentina, Cuba, Venezuela) y nacionales de la Unión Europea (Portugal, Italia, Rumanía), con crecimientos muy intensos a partir de 2020-2021.
Entre 2013 y 2025, según los datos publicados por el Observatorio Permanente de la Inmigración, que depende del Ministerio de Inclusión, Seguridad Social y Migraciones, el total pasó de 86.573 a 157.743 en este periodo (+71.170 personas, un 82% más).
En plena etapa ‘covid-poscovid’, la población extranjera no se redujo en la comunidad gallega, sino que aceleró su crecimiento, sobre todo en 2021, de acuerdo con la información del observatorio.
Mientras, en el último año disponible (de finales de 2024 a finales de 2025) el aumento fue de 12.627 personas extranjeras con residencia legal en Galicia (+8,7%, casi el doble del alza registrado por la media estatal).
LATINOAMÉRICA, MOTOR CENTRAL
Por nacionalidades, la población extranjera que aporta Colombia pasó de 5.182 (al cierre de 2013) a 11.264 (al cierre de 2025), lo que significa más del doble. En este caso, el impulso se concentró desde 2020 en adelante.
Brasil subió de 5.676 (a 31 de diciembre de 2013) a 7.491 (a 31 de diciembre de 2025), con un crecimiento continuo, especialmente en el periodo 2019-2025.
Argentina aumentó de 2.343 a 3.462, de forma sostenida, sin grandes saltos; mientras que Cuba ascendió de 1.955 a 5.046, con lo cual su población residente en Galicia se multiplicó por algo más de 2,5, con aceleración tras 2020.
En conjunto, las nacionalidades latinoamericanas pasan de ser un grupo importante a convertirse en uno de los motores centrales del crecimiento reciente de la población extranjera con residencia en vigor en la comunidad gallega.
UE: ACUMULACIÓN GRADUAL
Mientras, Alemania repuntó de 1.139 residentes en Galicia a 2.020 con las últimas cifras disponibles, lo que refleja una evolución al alza lenta pero estable.
De igual modo ocurre con Francia, cuyos habitantes residentes en Galicia pasaron de 1.589 a 2.805 en el mismo periodo, por lo cual también llevaron un crecimiento constante.
Bulgaria, Rumanía, Polonia, Portugal e Italia siguen patrones parecidos, con acumulación gradual, sin explosiones, reforzando el peso de la UE.
TENDENCIA CRECIENTE
Por su parte, la población de Argelia con residencia en vigor en la comunidad gallega subió de 567 (a cierre de 2013) a 839 (a cierre de 2025), por lo que la tendencia es creciente pero más moderada que la latinoamericana.
Otras nacionalidades africanas también crecen, pero aportan menos volumen que América Latina o la UE.
NÚCLEO ASIÁTICO
Mientras, China aportaba 2.474 residentes en Galicia a final de 2013 y el montante a término de 2025 llegó a 3.594. Este incremento es continuo, pero no tan explosivo como el de Colombia o Cuba.
India, Filipinas y otros países presentan patrones de crecimiento sostenido, consolidando un núcleo asiático cada vez mayor, aunque todavía minoritario respecto a América Latina.
TRES FASES
La evolución de la población extranjera en Galicia de 2013 a 2025 muestra tres fases en cuanto a momentos de aceleración. La primera es el periodo 2013-2016, con una ligera subida desde 86.573 hasta alrededor de 89.000-90.000; y a continuación una etapa de estancamiento relativo.
La segunda etapa, 2016-2020, registra un crecimiento moderado pero constante, hasta unos 104.164 extranjeros a finales de 2019. Por último, 2020-2025, después del ‘paréntesis’ del estado de alarma (con prórrogas automáticas de permisos), la serie despega con fuerza, pasando de 104.164 a 157.743 (2025-12).
Este último tramo es donde las nacionalidades latinoamericanas y varias europeas (UE) contribuyen más al salto absoluto.
Las nacionalidades más dinámicas en el periodo 2013-2025 son, sobre todo, Colombia, Cuba, Brasil, Argentina, Venezuela, además de aumentos relevantes en países de la UE y algunas africanas.
China y otros países asiáticos aportan un crecimiento sostenido, reforzando la diversidad, pero sin ser el principal motor del aumento total.
El resultado es un mapa migratorio en el que Galicia pasa de unos 86.000 a casi 158.000 extranjeros, con reconfiguración hacia perfiles latinoamericanos y comunitarios, y un salto notable desde 2020.

