La CIG ha convocado movilizaciones este viernes frente a establecimientos gallegos de Carrefour, Alcampo y El Corte Inglés para protestar por la «precariedad galopante» de los trabajadores de los grandes almacenes.
Así lo ha comunicado el secretario de Servizos de la organización, Carlos Alján, quien también ha anunciado una huelga para el próximo 2 de abril, coincidiendo así con el Jueves Santo, un «festivo de apertura obligatorio».
Aunque la huelga va dirigida a los empleados de grandes almacenes, Alján no ha descartado ampliarla «a todos los sectores que tengan la obligatoriedad de trabajar todos los domingos que la Xunta permite abrir».
Las movilizaciones previstas para este viernes, por otra parte, se realizarán frente a El Corte de Inglés de Vigo, los Alcampo de Santiago, Vilagarcía y Ferrol, y los Carrefour de Lugo y A Coruña (Alfonso Molina).
Asimismo, ha cargado contra los sindicatos estatales, los encargados de firmar los acuerdos laborales, por realizar un «ejercicio de cinismo» al convocar huelgas para protestar contra «eso mismo que firman y negocian en convenios en Madrid».
Alján, acompañado de las delegada de Carrefour en Lugo, Mónica Santiso, y de la de Alcampo en Santiago, Mónica Iglesias, ha denunciado el «incremento exponencial» de las bajas por incapacidad temporal de un sector «altamente feminizado», unos salarios que «rondan el mínimo» permitido y unos horarios partidos que «complican la conciliación de la vida laboral y familiar».
Respecto a la patronal, ha criticado su postura al entender que «no ve que una parte muy importante del absentismo laboral viene provocado por su manera de trabajar y por la organización del trabajo».
Preguntado por los medios, ha reconocido que las movilizaciones también buscan «presionar la futura negociación del convenio de grandes almacenes», ya que el actual, firmado en 2023, caduca el próximo 31 de diciembre.
INCREMENTO DE PLANTILLAS Y CLÁUSULAS DE VOLUNTARIEDAD
Ante la «dificultad de eliminar la apertura en domingos y festivos», Alján ha propuesto «limitarla con cláusulas de voluntariedad» que incluyan «compensaciones reales» para aquellos que opten por ir a trabajar dichos días.
Con todo, ha solicitado un incremento de las plantillas, que las jornadas parciales pasen a ser de tiempo completo, y que «contraten el personal necesario para que la carga de trabajo no recaiga en menos personas de las debidas».
«No se pueden seguir sosteniendo a base de precarizar y pagar poco salario. Son multinacionales que año tras año tienen beneficios multimillonarios. Sin personal no hay comercio y sin condiciones dignas tampoco hay futuro», ha zanjado.

