Los sindicatos han acogido con «cautela» la propuesta hecha pública este jueves por la plataforma de empresas auxiliares acreedoras de Hijos de J. Barreras para «tomar el control» del astillero, bien mediante la entrada en el accionariado o bien mediante la cesión de «derechos políticos» para tener capacidad de decisión.

El presidente del comité de Barreras, Sergio Gálvez (UGT), ha subrayado que todas las ofertas que lleguen al astillero «son estudiables» y «bienvenidas», siempre y cuando lleven aparejado el mantenimiento del empleo y de la carga de trabajo, «que cuesta mucho conseguirla».

Gálvez ha reconocido que, a día de hoy, el comité no tiene confirmado si el fondo Oaktree (principal inversor de Ritz Carlton) ve viable la operación de hacerse con la propiedad de Barreras, y ha constatado que «también parece que hay unos empresarios que quieren vender sus acciones, porque no les interesa la gestión futura».

Sobre el planteamiento de las auxiliares, ha incidido en que los trabajadores «no pueden cerrarse a ninguna solución», y ha recordado que, si finalmente fructifica esa vía, Ritz Carlton tiene que adoptar el papel de «cliente» y «tendrá que negociar sobre sus circunstancias y no sobre las del astillero».

El presidente del comité, que ha subrayado que «lo que no puede pasar es que se agote el tiempo y esto acabe en un concurso», ha matizado que el astillero «no tiene un problema económico tan acuciante», sino «un problema accionarial», porque «no hay capacidad ejecutiva».

«PROYECTO CLARO»

Por su parte, el responsable del naval vigués en la CIG, César Rodríguez, ha expresado su «cautela» ante el anuncio de las auxiliares, y ha incidido en que este sindicato «no está en contra» de esa operación, «siempre que haya un proyecto claro, riguroso, y que garantice carga de trabajo y empleos».

Asimismo, ha advertido de que, si no hay una salida inmediata, «en el ‘impass’ antes de una posible entrada en concurso se puede perder carga de trabajo», y ha vuelto a reclamar la «implicación» de la Xunta en la solución a la crisis de Barreras, dado que fue la administración gallega la que propició la entrada de Pemex, principal accionista del astillero.

Mientras, el responsable de Industria de CC.OO., Celso Carnero, ha señalado que «no es la primera vez» que la industria auxiliar se plantea tomar las riendas de algún astillero, aunque esa vía «nunca se exploró». «Lo que proponen ahora es una alternativa, pero no deja de ser complicada», ha advertido, al tiempo que ha instado al accionista mayoritario, Pemex, a «que diga algo» y ha apostado por «esperar a ver los movimientos» de la petrolera mexicana.

FRANCISCO CONDE

Por su parte, el conselleiro de Economía, Emprego e Industria, Francisco Conde, que este viernes ha participado en una jornada sobre el ‘brexit’ en Vigo, ha señalado en declaraciones a los medios que la opción planteada por las auxiliares es una propuesta que «hay que valorar siempre en positivo» pero «en cualquier caso son los accionistas los que tienen que dar esa solución y respuesta», que ha urgido que sea rápida para reanudar la actividad «de forma inmediata».

El conselleiro de Economía, Emprego e Industria, ha pedido «responsabilidad» a los principales accionistas de Barreras para dar una solución «inmediata» a los «más de 1.000 empleos que están en juego» y a las empresas auxiliares que trabajan en la construcción del buque.

En este sentido, Francisco Conde ha asegurado que la Xunta se ha puesto en contacto con los tres principales accionistas del astillero (PMI, filial de la petrolera mexicana PEMEX, el grupo de empresas de José García Costas y el grupo Albacora) y les ha traslado su «predisposición para estar en la solución».

«La Xunta de Galicia estará en la solución y solicitará a los accionistas dos cosas, que se mantenga la carga de trabajo que en este momento tiene Barreras y que se le dé una respuesta a las auxiliares, que son las que tienen un peso muy importante dentro de la construcción del buque y están pasando por una situación de dificultad», ha destacado Conde.

Así, el conselleiro ha asegurado que el Gobierno gallego «condicionará su participación para dar una solución» a que se puedan resolver estas dos cuestiones, «que son absolutamente prioritarias».

Conde ha puesto a disposición de todos los agentes la capacidad de mediación de la Xunta, así como los diferentes instrumentos que tiene el Gobierno autonómico en el ámbito de la colaboración «para estructurar desde el punto de vista financiero el astillero».

«Estamos trabajando y les hemos trasladado al accionariado que actúen con rapidez, responsabilidad y que aporten una solución que es lo que en este momento necesitan los trabajadores, más de 1.000, y lógicamente la industria auxiliar», ha reiterado.