La propuesta de la Xunta de estatuto para las empresas electrointensivas pasa por rebajas fiscales y una categorización de «hiperintensivas» para compañías como Alcoa con el objetivo de conseguir un precio de electricidad que sea «competitivo».

Estas propuestas van en la línea de las alegaciones presentadas el pasado mes de marzo por el Ejecutivo gallego al Gobierno central sobre el borrador del estatuto, tras ser consensuadas con empresas electrointensivas.

El conselleiro de Economía, Emprego e Industria, Francisco Conde, ha explicado que con esta iniciativa el Ejecutivo autonómico «toma la iniciativa» para buscar una «reacción» del Gobierno central. «Llevamos una año esperando por este estatuto de consumidores electrointensivos», critica.

Entre las rebajas fiscales se encuentra la supresión del impuesto de generación eléctrica y del céntimo verde, una reducción de cargos de peaje de transporte, así como una ampliación de créditos a ayudas por compensación de costes de CO2 –pues la Xunta denuncia que el anuncio previsto por el Gobierno aún no se ha producido–. A esto se debe unir una subasta de interrumpibilidad que permita precios estables a las empresas.

Estas medidas tienen como fin que las electrointensivas puedan «competir en igualdad de condiciones» con las de otros países, con la meta de «mantener el empleo y la actividad».

Ahora se va a trasladar a «todos los grupos» para que «haya un frente común por parte de partidos «ante el Gobierno». «La Xunta tenía esa responsabilidad de atender a las demandas de los trabajadores e impulsar estas medidas para que haya una reacción», afirma Francisco Conde.

PROPUESTA

El presidente de la Xunta, Alberto Núñez Feijóo, ha avanzado este martes en un acto en Padrón (A Coruña) esta propuesta de estatuto para conseguir un precio de la luz «competitivo».

Fuentes de la Xunta han asegurado a Europa Press que el Ejecutivo autonómico da este paso –y remitirá su propuesta a los partidos de Madrid con el fin de que sea tenida en cuenta por el próximo Ejecutivo estatal– debido a que el Gobierno de Pedro Sánchez continúa sin desvelar el contenido del borrador del estatuto, cuya puesta en marcha está comprometida para el momento en el que se forme gobierno.

La intención es que el precio de la luz se sitúe en los parámetros previos a 2018. En concreto, la Xunta alude a la necesidad de situarse en el entorno de entre 35-40 euros del megavatio por hora, pues ahora ronda los 50 euros.