Un proyecto en el que Reganosa, Repsol y Naturgy colaboran con Impulsa Galicia para desarrollar un plan para la producción de biogás y fertilizantes a partir de residuos ganaderos podría cubrir con biometano un 7% de la demanda gallega de gas natural de importación.
Este miércoles, el vicepresidente primero y conselleiro de Economía, Industria e Innovación, Francisco Conde, y el conselleiro do Medio Rural, José González, han tenido un encuentro con las empresas promotoras.
Según ha explicado la directora de nuevos negocios de Naturgy, Silvia Sanjoaquín, la previsión es «inyectar el biometano en la red de gas, lo que conlleva a la sustitución de un gas de origen fósil por uno renovable». «A la red podrá acceder cualquier usuario», ha remarcado.
Conde ha señalado que esta iniciativa incrementará la autonomía energética de Galicia y las oportunidades laborales, sobre todo en las zonas rurales. Además, ha remarcado que este es un proyecto de iniciativa público-privada.
En esta línea se ha postulado el director de combustibles renovables y economía circular de Repsol, Tomás Malango, que ha destacado que se reducirá en 500.000 toneladas al año el CO2, contribuirá a una transición justa con la creación de 2.000 empleos directos e indirectos en la zona, y ayudará a desarrollar iniciativas innovadoras, en un «nuevo mercado que está en creación».
Así, González ha calificado el proyecto de «extraordinario y transformacional» y ha subrayado que el plan «garantizará que los ganaderos sigan utilizando con todos los elementos de sostenibilidad» los purines para la fertilización «como hasta el momento». Además, ha incidido que es «fundamental garantizar la viabilidad económica de las explotaciones ganaderas».
En esta línea, González ha resaltado la partición del sector y ha avanzado que en las próximas fechas comenzará una serie de reuniones con cooperativas, asociaciones de ganaderos y organizaciones agrarias «para explicar el proyecto y buscar la viabilidad de las explotaciones gallegas».
EN 2026 PODRÍA ESTAR EN FUNCIONAMIENTO
El conselleiro ha concretado que prevén instalar en Meirama (A Coruña) la primera planta de digestión anaeróbica que produzca gas renovable a partir de excedentes de deyecciones bovinas, porcinas y avícolas mezcladas con otros residuos del sector agroalimentario.
Además, implantarán cinco centros de pretratamiento asociados a esa planta que se repartirán en una primera fase por las provincias de A Coruña y Lugo, «con la idea de ampliar el proyecto de economía circular también a Ourense y Pontevedra».
Sanjoaquín ha traslado que «según avancen las tramitaciones» podrían empezar las obras a finales del 2023/2024 y en enero del 2026 el proyecto podría estar en funcionamiento.
El proyecto ha sido presentado a cuatro ministerios del Gobierno central (Economía, Transición Ecológica, Agricultura e Industria) con el objetivo de encajarlo en los fondos Next Generation, «tanto por su componente de circularidad como por el hecho de que proporciona una fuente de energía verde y autóctona a partir de los excedentes de las deyecciones ganaderas».

