Sumar, ERC, Bildu, Podemos y BNG han registrado en el Congreso una proposición no de ley para instar al Gobierno a informar «de forma rigurosa y completa» de las emisiones de gases de efecto invernadero de las Fuerzas Armadas españolas y a impulsar una normativa sobre las emisiones de la industria de defensa.
En su iniciativa, recogida por Europa Press, estos partidos recuerdan que el Estado español ha adquirido el compromiso de limitar o reducir sus emisiones de gases de efecto invernadero tanto en el ámbito de la Convención Marco de Naciones Unidas sobre Cambio Climático, su Protocolo de Kioto y el Acuerdo de París, como en el de la Unión Europea.
Asimismo, señalan que la neutralidad climática de la Unión Europea en 2050 es una obligación legal para todos los Estados miembros establecida en la Ley del Clima, que también incluye la obligación de reducir, como mínimo, un 55% las emisiones netas de gases de efecto invernadero en la UE para 2030, y un 90% para 2040, ambos porcentajes comparados con los niveles de 1990.
Los impulsores de la iniciativa apuntan que, aunque las actividades militares son una gran fuente emisora de estos gases, no existe una obligación de comunicarlas a Naciones Unidas. La comunicación y la reducción de las emisiones militares quedaron exentas en el Protocolo de Kioto de 1997; mientras que el Acuerdo de París de 2015 suprimió esta exención, pero permite la voluntariedad de la información sobre emisiones militares y deja su reducción al criterio de cada país.
SIN DATOS DE DEFENSA POR «RAZONES DE CONFIDENCIALIDAD»
En el texto señalan que el Ministerio de Defensa proporciona anualmente los datos sobre combustibles líquidos con la finalidad de que se incluyan dentro del Inventario Nacional de Emisiones de Efecto Invernadero, pero que ese documento no figuran, por «razones de confidencialidad», los relativos a los gases de efecto invernadero de lo que sí informan, por ejemplo, países como Noruega, Alemania, Suiza o Australia.
Para Sumar, ERC, Bildu, Podemos y BNG, el desconocimiento de datos fiables y completos de estas emisiones de origen militar, ya sea de Fuerzas Armadas o de industria militar, «imposibilita la implementación de estrategias eficaces de reducción de emisiones y del control y seguimiento de esa reducción en este ámbito concreto».
De hecho, señalan que hay otros aspectos relacionados con el ámbito militar que suponen un alto grado de emisiones o de impacto en el medio ambiente, como los terrenos de entrenamiento y fincas militares, los residuos generados por las municiones, las guerras, las bombas y proyectiles, los tanques, los explosivos, la destrucción originada por las guerras y la reconstrucción posterior.
Por ello, quieren que el Congreso reclame que las emisiones de gases de efecto invernadero asociadas al Ejército y a la industria armamentista se incluyan «de forma clara, precisa y exhaustiva» en los informes que se remiten a los distintos organismos internacionales.
Asimismo, proponen promover, en el marco de Naciones Unidas, especialmente en las Conferencias sobre el Cambio Climático, una propuesta vinculante que una, por un lado, la obligación de declarar emisiones de gases de efecto invernadero origen militar y, por otro, la formulación de directrices claras y precisas respecto al procedimiento de declaración de dichas emisiones.

