MADRID, 3 (EUROPA PRES)

La vicepresidenta de Trabajo y Economía Social, Yolanda Díaz, ha lamentado las «rivalidades políticas» y los «debates superficiales» que, a su juicio, han girado en torno al debate de la reforma laboral, «la norma más importante de la legislatura» que se somete a votación este jueves en el Pleno del Congreso, pues cree que «si una norma contiene avances, hay que votar a favor».

Y es que en su defensa del decreto ley en la Cámara Baja ha expresado su «preocupación» por no haber conseguido hablar del contenido de la reforma: «Frente a ultraactividad, prioridad de convenios o lucha contra la precariedad, yo he oído ‘proyectos personales’, ‘humo’, ‘maquillaje’, ‘esto no cambia nada’…», ha relatado.

«Tengo la sensación de que, en un debate político que dura ya semanas, no hemos abordado con rigor y con seriedad lo que esta reforma laboral supone», ha dicho la vicepresidenta segunda, asegurando que su reforma «recupera en cada uno de sus preceptos derechos para los trabajadores».

DEROGAR LA REFORMA SERÍA «CONFIRMAR PARA SIEMPRE» LA DEL PP

«Dar la espalda a esta reforma es devolvernos a la casilla de salida en el juego funesto de la precariedad», ha abundado la vicepresidenta segunda del Gobierno, colocando a los diputados del Congreso en la «encrucijada» de «decir sí o no al modelo fracasado del PP».

La alternativa, ha dicho, es volver a la reforma laboral del PP, por lo que cree que una derogación es «confirmar para siempre» una norma «agresiva», con un «modelo de precariedad, bajos salarios, subcontratación pirata y prejuicio antisindical de la derecha».

Una reforma, ha dicho, que «entronizó el trabajo basura», aprobada «unilateralmente» por el Gobierno de Mariano Rajoy, que «despreció el diálogo social», provocó dos huelgas generales e incluso fue impugnada por el Tribunal Constitucional e «instituyó aquel nocivo mantra del mal menor»: «Mejor un trabajo de miseria que nada», ha resumido.

UNA REFORMA «RESULTADO DEL ACUERDO Y LA GENEROSIDAD»

Frente a ello, ha reivindicado una reforma acordada por los sindicatos CCOO y UGT y las patronales CEOE y Cepyme, a cuyos dirigentes nombrado y ha dado gracias, pues cree que la reforma «es resultado del consenso, acuerdo y generosidad».

La vicepresidenta de Trabajo ha reivindicado la «trascendencia histórica» de la reforma, ya que nunca, ha dicho, se ha realizado en España una reforma laboral con «semejante limitación» de la posibilidad de contratar temporalmente, y que supone un «cambio de paradigma» a «una cultura de la precariedad»