El presidente del Gobierno gallego, Alberto Núñez Feijóo, ha clausurado este viernes el Foro AVE Madrid-Ourense, ‘Un camiño a Galicia: desafíos e oportunidades», en una intervención en la que ha anunciado que la creación de un comité multidisciplinar para elaborar una estrategia con la que impulsar «el mayor crecimiento económico y rendimiento social» de la alta velocidad a la comunidad autónoma.

«Galicia lleva mucho tiempo trabajando y vamos a seguir haciéndolo», ha dicho el presidente poniendo como ejemplo las renovaciones de las líneas de transporte interurbano, el transporte gratuito para menores de 21 años dentro de la comunidad y el «acercamiento entre estación de autobuses y estaciones de tren».

Ha explicado que el comité estará formado por un conjunto de expertos que acercarán propuestas para aprovechar la capacidad económica que tendrá el AVE en Galicia. «La Administración autonómica dedicará el tiempo a esta tarea mientras espera que se complete el trabajo planificado en la alta velocidad», ha prometido.

Al respecto de este trabajo planificado, ha demandado los trenes de rodamiento desplazable insistiendo en que «se ponga en cuanto antes al servicio de la comunidad» para cumplir los tiempos de viaje comprometidos: Santiago-Madrid en 2 horas 50 minutos, Pontevedra-Madrid en 3 horas y 10 minutos, Vigo-Madrid en 3 horas y 20 minutos y Coruña-Madrid en 3 horas y 15 minutos.

«Hay que bajar entre 40 minutos» en la línea Vigo-Madrid y «30 minutos en la de Santiago-Madrid», ha reclamado Núñez Feijóo diciendo que con los trenes Avril lograrían bajar entre 20 y 25 minutos los tiempos y «más aún si se quitase el trasbordo en Ourense».

«Ganaríamos tiempo y es una prioridad», ha dicho instando al Gobierno central a que «cumpla los compromisos» y ponga en circulación los trenes Avril en «el entorno de junio-julio» para aprovechar «el impacto» del verano.

«Tenían que haber llegado en el 2020, se retrasó a 2021 y no se ha podido cumplir, esperamos que lleguen en 2022», ha solicitado avanzando además que en la reunión que mantendrá la próxima semana con la ministra de transportes, en concreto el viernes en Santiago de Compostela, realizará está petición.

Feijóo ha dicho que Ourense tiene «los tiempos pactados», pero «faltan Santiago, Pontevedra, Vigo y A Coruña». «Y para eso necesitamos un tren en el que no sea necesario hacer trasbordo y pueda ir a 300 kilómetros por hora todo el trayecto», ha insistido.

COMPROMISOS PENDIENTES

En este sentido, además ha reflexionado sobre la importancia de adaptar el ancho de vía entre Ourense y la capital autonómica al ancho internacional, hablando de los riesgos de «configurar una red ferroviaria gallega de dos velocidades» y aludiendo también a la preocupación de que Lugo y Ferrol «queden descolgadas».

Por lo que, en esta misma línea, ha subrayado la importancia de las variantes de trazado: el bypass de Betanzos para Ferrol, que Vigo «se considere el centro de la Eurorregión» y la variante de Olmedo, «muy importante para conectar con el norte de España sin tener que bajar para volver a subir».

TAREAS PENDIENTES

Al igual que los expertos y políticos que comparecieron en las distintas mesas durante el foro, y al igual que los exministros Ana Pastor y José Blanco, que también participaron en el evento, el presidente autonómico ha hecho lista de tareas por realizar.

«Ourense se ha convertido en un aeropuerto ferroviario pero hay cosas por hacer», ha dicho Núñez Feijóo exponiendo las obras pendientes: la remodelación del antiguo túnel de Padornelo, la necesidad del refuerzo de la subestación de As Portas o la variante exterior en Ourense, de la que ha dicho que «hay uno o dos tramos licitados», han sido algunas de las nombradas.

«Hay que cumplir con Ourense, con la estación para el AVE», ha solicitado trasladando que «llegar y llegar a tiempo es una asignatura que Ourense ha aprobado con nota» pero su estación «aún no es coherente con la entrada de la alta velocidad ferroviaria».

Con todo, ha sostenido que el Gobierno autonómico ha cumplido con la parte de la estación intermodal, porque «prácticamente no se distingue un autobús de un tren».

Así ha concluido que la llegada del AVE a Ourense supone una oportunidad para consolidar la ciudad de As Burgas como «la mejor comunicada de todo el Noroeste peninsular».