Personal de Ilunion Servicios Industriales Galicia, centro especial de empleo del grupo ONCE, se ha concentrado este jueves a las puertas de la planta del grupo Stellantis en Vigo, en una convocatoria realizada por la CIG, para denunciar sus condiciones de «explotación» y «precariedad» laboral en el sector de la automoción.

El acto de este jueves se enmarca en una campaña de movilizaciones iniciada el pasado 28 de octubre con una concentración ante la sede de la ONCE en la ciudad olívica y con la que los operarios quieren denunciar los «altos ritmos de trabajo a los que están sometidos», así como «la falta de formación obligatoria», algo «especialmente grave» al tratarse de personas con capacidades especiales.

El sindicato CIG ha señalado que los 620 trabajadores y trabajadoras de Ilunion que prestan servicio en centros como el de Stellantis, el de Benteler, Lear o Denso, cobran el salario mínimo interprofesional y padecen altos ritmos de trabajo sin tener una formación adecuada a sus capacidades, tanto psíquicas como físicas.

La central reclama que se les aplique el convenio colectivo del sector en el que trabajan para poner «freno» a los «abusos» que sufren, y ha lamentado que este tipo de contratos es una herramienta «del capital» para empeorar aún más las condiciones laborales de los trabajadores, mientras incrementan sus beneficios gracias a la «esclavitud laboral».

Según ha apuntado la CIG, más de dos terceras partes de los contratos a personas con capacidades especiales se hacen a través de centros especiales de empleo, y están mayoritariamente asociados a tareas poco cualificadas. De este modo, en vez de ser una puerta de acceso al mercado laboral, estos centros ofrecen «precariedad subvencionada».

«Ofrecen mano de obra barata, lo que les permite obtener un lucro inmoral, vulnerando el principio de igualdad entre las personastrabajadoras y desvirtuando el papel de estos centros como facilitadores da integración laboral», ha concluido el sindicato nacionalista.