España ha rechazado este miércoles por la mañana por «insuficiente» una nueva propuesta para el reparto de las posibilidades de pesca en 2021 que aliviaba el recorte para la merluza capturada en aguas ibéricas del 13% al 10% y que mantenía la reducción de días de actividad en el Mediterráneo Occidental en el 15%.

Las conversaciones que Alemania como presidencia de la UE mantuvo durante la tarde de este martes con los socios interesados en las negociaciones pesqueras se ha plasmado en una nuevo texto que no ha sido recibido con buenos ojos por los Veintisiete, han informado fuentes de la delegación española.

«Las posiciones están muy alejadas», han señalado antes de afirmar que todavía es «necesario seguir trabajando» para encontrar una solución que satisfaga a todos los Estados miembros. «Hemos encontrado insuficientes las mejoras que se formulan», han explicado las mismas fuentes sobre la posición española.

España está concentrando sus esfuerzos en revertir el tajo a la merluza que se captura en el Cantábrico y el Golfo de Cádiz. El punto de partida era una reducción del 13% que este miércoles pasó a ser del 10%. Tampoco convence la mejora en el caso del lenguado de aguas ibéricas, que ha pasado de una disminución del 42% a una del 20%.

Otro objetivo que se ha marcado la delegación española es conseguir que el reglamento de este año prevea una futura apertura de la cigala para el Cantábrico con «condiciones limitadas» y mejorar las posibilidades de pesca de esta especie en el Golfo de Cádiz.

Con respecto al Mediterráneo Occidental, la última propuesta sigue contemplando una reducción del esfuerzo pesquero del 15%, que obligaría a la flota española a amarrar durante semanas y que se sumaría al recorte del 10% aprobado para 2020.

España está intentando, junto con Francia e Italia, que se «module» esta reducción porque el límite para conseguir un nivel sostenible es 2025. Además, aducen que el sector ya se ha enfrentado este año a dificultades significativas derivadas de la pandemia y el cierre de bares y restaurantes, por lo que aboga por que el esfuerzo se reparta entre los próximos cuatro años.

En relación a las 119 poblaciones cuya gestión es compartida con Reino Unido y que dependen de un futuro acuerdo entre Bruselas y Londres, la delegación española pelea por aumentar el porcentaje que se podrá pescar hasta finales de marzo gracias al periodo de transición de tres meses en el que la Comisión Europea ha propuesto mantener las posibilidades de pesca de 2020.

En concreto, la delegación española quiere aumentar el porcentaje para la caballa, puesto que un 80% de esta especie se pesca entre febrero, marzo y abril, y también para el rape capturado en aguas del Gran Sol, cuyo consumo se concentra en los primeros meses del año.

Los ministros de Pesca se han reunido sobre las 10.00 horas de la mañana y han intercambiado sus opiniones sobre el documento elaborado por Alemania. Tras certificar que no ha servido para sellar un acuerdo, han disuelto la reunión para dar espacio a nuevos contactos bilaterales y trilaterales. España, por ejemplo, mantendrá reuniones con Dinamarca y Países Bajos como parte de estos contactos.