La participación en una operación de narcotráfico es una de las hipótesis que se investigan en relación al barco auxiliar de acuicultura (bateeiro) que la tarde del martes se hundió con 11.000 litros de gasoil en O Grove (Pontevedra) y que tenía «todos los registros caducados».
Según ha podido confirmar Europa Press, el ‘Nuevo Santa Irene’ fue vendido ante notario hace un tiempo y llevado al puerto del municipio coruñés de Rianxo. Además, la embarcación «no causó baja» en el registro de buques del Estado y tenía los certificados caducados desde 2024, por lo que «tampoco disponía de despacho».
En declaraciones a los medios este miércoles, el delegado del Gobierno en Galicia, Pedro Blanco, ha confirmado que «hay una investigación abierta» y ha pedido «dejar trabajar» a las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado.
Así, dentro de las pesquisas para tratar de esclarecer las circunstancias que rodean al hundimiento del ‘bateeiro’, la Guardia Civil tomó declaración a las tres personas, dos de ellas vecinas de Rianxo y un ciudadano extranjero, que se encontraban en el barco y que fueron rescatadas al volcar y hundirse la embarcación. Fuentes de la Comandancia han puntualizado que ninguna de ellas está detenida.
BIDONES DE COMBUSTIBLE
El barco ‘Nuevo Santa Irene’, de 14 metros de eslora y de madera, llevaba 11 bidones de combustible, que cayeron al mar cuando se produjo el hundimiento.
De hecho, los efectivos de emergencias consiguieron rescatar del agua 11 bidones –que en total sumaron 11.000 litros de gasoil– e iniciaron las primeras diligencias para aclarar lo ocurrido y la actividad que estarían realizando los tripulantes en ese barco.
TRÁFICO DE DROGAS
Por el momento, la hipótesis que cobra más fuerza es que el suceso estaría relacionado con un operativo de tráfico de drogas, según fuentes conocedoras de los hechos consultadas por Europa Press.
En este contexto, a las 12.00 horas de este miércoles una comitiva de los Grupos de Especialistas en Actividades Subacuáticas (GEAS) de la Guardia Civil se personaron en el puerto de Meloxo para dirigirse al buque, que se encuentra hundido a 24 metros de profundidad, y poder inspeccionarlo. Con todo, a las 14.00 horas regresaron a puerto.
Hasta el punto donde se produjo el naufragio, en la batea situada en la cuadrícula número 214 y polígono E, se movilizaron la Salvamar Sargadelos, de Salvamento Marítimo, y la auxiliar del Mar de Galicia, de Gardacostas de Galicia, dependiente de la Consellería do Mar.
Tras diversas inspecciones, no localizaron restos de contaminación y el Plan Territorial de Contingencias por Contaminación Marina Accidental de Galicia redujo su nivel a situación 0 (fase de alerta).
INCIDENTE
El barco, según indicaron las mismas fuentes a Europa Press, partió del puerto de Rianxo (A Coruña) en el mediodía de la jornada del martes y la alerta por el incidente llegó a Emergencias sobre las 18.30 horas de la tarde de este martes.
Fue un particular quien informó de que había visto un barco volcado junto a una batea, a donde se habían encaramado las personas que estaban a bordo.
En un primer momento, se creía que estas personas estaban realizando actividades relacionadas con el sector del mejillón, pero la gran cantidad de bidones de gasoil hizo saltar todas las alarmas.
Durante estas dos jornadas la Salvamar Sargadelos, de Salvamento Marítimo, y la auxiliar de la embarcación ‘Mar de Galicia’, de Gardacostas de Galicia, dependiente de la Consellería do Mar, se desplazaron hasta la zona del hundimiento del buque.
Así las cosas, en la mañana de este miércoles personal de Gardacostas de Galicia se encontraba en el puerto de Meloxo para contener el vertido de gasoil y recoger la barrera anticontaminación desplegada.
En la jornada del martes se desplazaron hasta el puerto del municipio pontevedrés agentes de la Policía Nacional, de la Guardia Civil y de la Agencia Tributaria.

