El director del Igape, Fernando Guldrís, ha asegurado este viernes que la Xunta de Galicia actuó «con el máximo rigor, transparencia y responsabilidad» en todo lo que respecta a la concesión del préstamo en 2018, a través de XesGalicia, al periódico ‘El Correo Gallego’.

Ante una pregunta formulada por el diputado socialista Pablo Arangüena ante la Comisión 1ª Institucional, de Administración Xeral, Xustiza e Interior, Guldrís ha insistido en que todas las decisiones fueron «justificadas y motivadas» por informes técnicos, «por lo que no es oportuno hablar de cuentos». Además, ha incidido en que «la concesión del préstamo no está siendo investigada».

Actualmente el Juzgado de Instrucción número 3 de Santiago investiga delitos de blanqueo de capitales, administración desleal e insolvencia punible en relación a la empresa Editorial Compostela. No obstante, no se ha citado a declarar a ninguna persona en calidad de investigado o investigada, por el momento.

‘elDiario.es’ publicaba a principios de noviembre una información en la que revelaba que la Unidad de Delitos Económicos y Fiscales de la Policía Nacional (UDEF) lleva «meses» investigando a José Manuel Rey Novoa, cabeza del Grupo de ‘El Correo Gallego’.

Según apunta el digital, los investigadores sospechan que, mientras los trabajadores acumulaban impagos en sus nóminas de hasta 24 mensualidades, el periódico seguía recibiendo dinero público –de la Xunta, la CRTVG o el Ayuntamiento de Santiago– que «casi nunca llegaba a la caja de la empresa».

En el foco estaría, entre otras cuestiones, un crédito de 2,5 millones de euros que acordó conceder a la empresa XesGalicia en septiembre de 2018, cuando Alberto Núñez Feijóo dirigía la Xunta. Según ‘eldiario.es’, el actual vicepresidente segundo, Francisco Conde, y el candidato popular a la Alcaldía de Santiago, Borja Verea, entonces alto cargo en la Xunta, estaban en esa reunión y votaron a favor.

UN «MODUS OPERANDI»

A esto precisamente se ha referido Arangüena, que ha señalado que «se ha favorecido, presuntamente con dinero público que se desconoce si se va a recuperar, a una empresa que estaba quebrada».

«Nadie regala nada», ha afirmado el socialista, que ha acusado al Gobierno gallego de hacerlo «a cambio de obtener un tratamiento favorable por parte del diario»; «el modus operandi habitual del partido y del Gobierno».

Ha continuado el socialista apuntando hacia el vicepresidente económico, Francisco Conde, «la persona de la que dependía el préstamo». «De confirmarse todo esto, en cualquier democracia avanzada, implicaría la dimisión del vicepresidente», ha censurado, si bien ha matizado que no van a juzgar «antes de escuchar».

Para ello, Arangüena ha avanzado que el PSdeG solicitará una relación detallada de las garantías e ingresos obtenidos por el periódico entre 2019 y 2022, así como una copia de los acuerdos con la información que fundamentó el préstamo.

RESPALDO DE INFORMES TÉCNICOS

El responsable del Igape, por su parte, ha explicado que la actuación respecto al periódico compostelano se enmarca en las medidas impulsadas por la Administración autonómica para apoyar al tejido productivo de la comunidad.

Las empresas, ha relatado, deben ser «operativamente viables» y, si cumplen eso, «es posible apoyarlas con una inversión acompañada de actuaciones que incrementen esa viabilidad».

«Se trabajó en un esquema, elaborado con participación de empresas como Deloitte y Garrigues, en base al que la empresa pudiese continuar su actividad, con un nivel de deuda sostenible a largo plazo, y que requería la aportación de nuevos fondos», ha explicado Guldrís, que ha señalado también que se creó un nuevo plan de negocio, «exigente pero que evidenciaba que había viabilidad operativa».

«Este fue el planteamiento con el que contó la Xunta, con todas las garantías precisas», ha remarcado el director del Igape, que ha puntualizado además que «no son subvenciones».

Además, ha apuntado el diario cumplió con Xesgalicia hasta la llegada de la pandemia y que en 2019, primer ejercicio completo con el nuevo esquema, los resultados de explotación del periódico fueron «los mejores de sus últimos años», «cambiando la empresa, de forma muy notable, su rumbo y superando las previsiones del plan de negocio que sirvió como base».

Por último, Guldrís ha destacado el respeto de la Administración por los procesos judiciales y que existirá «toda la colaboración precisa para llegar a una solución, sobre todo pensando en el cuadro de personal de la empresa».