Los sindicatos CC.OO. y CIG han denunciado este lunes la falta de medios humanos y materiales para atajar la ola de incendios que afecta a Galicia y que, por el momento, ha arrasado más de 10.700 hectáreas, según datos oficiales.

En concreto, el delegado de Comisiones Obreras en Medio Rural a nivel gallego y delegado del comité de empresa en Lugo, Carlos Hermida, ha calificado de «insuficientes» los medios de la Xunta para atajar los incendios forestales, al tiempo que ha pedido que se vaya hacia a la «profesionalización» de los brigadistas.

Hermida ha lamentado que los medios humanos con que se cuentan en este momento son «insuficientes», a pesar de que «este año la Consellería de Medio Rural, por primera vez, antes de empezar esta ola de fuego, cubrió bajas de larga duración, cuestión que no se hizo nunca y este año se hizo por primera vez».

Aún así, «los medios ante incendios de esta virulencia está claro que nunca son suficientes y este año se empezó tarde a contratar las brigadas municipales», ha dicho. «Está claro que con personal de la Xunta no llega ante esta oleada de incendios, sobre todo los incendios de sexta generación, que son incendios de gran virulencia y no hay medios», ha sentenciado.

Por ello, Carlos Hermida ha abogado por «crear una plantilla estable, que trabaje todo el año, también en labores de prevención» y que camine hacia la profesionalización.

El delegado de Comisiones Obreras en Medio Rural ha recordado que este año «en la plantilla hay 800 bomberos todo el año, 600 nueve meses y 1.000 seis meses», por lo que también ha exigido estabilidad para este personal.

SISTEMA DE CONTRATACIÓN

En la misma línea, la CIG ha denunciado que la situación vivida estos días en Galicia pone de manifiesto la «falta de medios de extinción» y «las situaciones de abuso que está sufriendo el personal», al que «se le obliga a soportar jornadas maratonianas de bastante más de 12 horas consecutivas sin siquiera llevarle agua ni comida».

Para la CIG, esta situación está originada en la decisión de la Xunta de «volver al sistema de contratación de brigadas de extinción municipales mientras sigue escatimando con el personal propio». «La realidad es que las brigadas municipales no estarán activas hasta entrado agosto», denuncia el sindicato.

«A la dificultad para firmar convenios se le suma la necesidad de personal y la desesperación en los ayuntamientos para encontrar material de extinción, equipos de protección individual e incluso vehículos en condiciones», asegura la CIG.

Frente a esto, la central sindical apuesta por «un modelo de gestión único, público y directo para la extinción de incendios, compuesto por profesionales formados y entrenados en multiemergencias, que puedan alternar las labores de extinción en verano y prevención durante todo el año».

UNIÓNS AGRARIAS, A DISPOSICIÓN DE LOS AFECTADOS

Por otra parte, el sindicato Unións Agrarias ha puesto a disposición de los afectados por los fuegos de la montaña lucense y ourensana su red de técnicos en las oficinas comarcales de la organización para que puedan trasladar cualquier necesidad relativa a daños en las viviendas, explotaciones, cultivos y base territorial de las explotaciones afectadas por los incendios forestales.

Por otra parte, UU.AA. ha destacado el «importante trabajo que estos días están realizando todas las personas e instituciones que trabajan y colaboran en la lucha contra las llamas que están asolando amplísimas zonas de Courel y Valdeorras».

No obstante, han reclamado que la Xunta despliegue «de inmediato» todos los medios de prevención y extinción previstos en el Pladiga, «en un año especialmente complicado por la sequía y por la ola de calor». Del mismo modo, el sindicato ha recordado que aún se trata «de la primera parte de la campaña de fuegos» y que «la situaciones de riesgo se extenderán aún hasta mediados del mes de octubre».

UU.AA. también se ha hecho eco de las protestas de afiliados de la comarca de O Courel, que indican que el fuego que se prendió durante la tronada del pasado jueves 14 no se atajó en tres días; tiempo en el que «se disparó la superficie quemada y la peligrosidad de la situación».

Igualmente, la organización agroganadera solicita que se apliquen las excepciones previstas en la Ley de Montes de Galicia respeto a las prohibiciones automáticas de pastoreo en las superficies quemadas; «pues siendo fuegos mayoritariamente atribuidos la causas naturales no tendría sentido aplicar este doble castigo a los ganaderos».