La Confederación Estatal de Sindicatos Médicos en Galicia (CESM) considera que la medida anunciada recientemente por la Xunta para pagar un plus a los facultativos de Atención Primaria que absorban cupos de otros compañeros por vacaciones, bajas o libranzas con la ampliación de su jornada «no es una solución», porque «un médico no puede atender a 100 pacientes al día».

Así lo ha trasladado en un comunicado de prensa, en el que este sindicato médico valora la medida, pero la ve «claramente insuficiente», porque «en realidad supone una subida de 13 euros respecto al exiguo plus que ya tenían quienes doblaban turno».

Por ello, teme «que la mayoría de los profesionales no aceptarán esta propuesta porque, entre otras razones, están agotados, y se trata de una medida que supondrá un gran ahorro para la Xunta porque lo que hace realmente es dejar de cubrir diversos permisos de los facultativos con más personal».

Además del «cansancio físico y sicológico que vienen soportando desde el inicio de la pandemia», CESM explica que esta prolongación de jornada «supone un esfuerzo tremendo y una asunción de responsabilidad enorme», ya que, apostilla, «esa ampliación de jornada de trabajo, además de atender la agenda de sus compañeros también tendrán que resolver las situaciones de urgencias que se presenten».

La central sindical entiende que con este plus que se abona «muy por debajo del que se paga en otros trabajos de responsabilidad», no se reconoce, a su juicio, «la labor extraordinaria que los facultativos realizan», puesto que, esgrime, «lo que se hace en realidad es pagar por un aumento de carga laboral -horas extraordinarias o sobrecarga de trabajo- como en cualquier empresa, y no pagar por ese esfuerzo y dedicación sería ilegal y hasta rozaría la esclavitud».

«ÚNICA SOLUCIÓN»

CESM Galicia apunta que «la única solución a este problema» que arrastra la sanidad desde hace años «es la ampliación de los recursos humanos». «Pero para que los profesionales se queden en el Sergas y no busquen alternativas en la sanidad privada o en otros países donde son mucho más reconocidos profesional y económicamente, es necesario incentivarlos», insiste.

Para ello, propone «listas cerradas con un tope de pacientes a los que dedicar al menos 10 minutos por consulta; un reconocimiento profesional que la administración le ha negado sin motivo alguno; una atractiva remuneración y la posibilidad de conciliar vida laboral y familiar».

«Los médicos no están dispuestos a vender su salud ni la de sus pacientes prolongando su jornada laboral, con la sobrecarga de trabajo que ello supone y la responsabilidad que se asume al tener que diagnosticar y tratar con tan escaso tiempo a los ciudadanos», advierte este sindicato.

Por último, CESM Galicia reprocha a la Xunta la «pérdida de reconocimiento social que sufren los médicos de familia en los últimos años por medidas adoptadas por el Sergas» durante la pandemia, matiza, «como la extensión de la consulta telefónica y la falta de recursos humanos que ha provocado el incremento de las listas de espera para ser atendido de forma presencial».