La sede de la Fundación Laxeiro en Vigo acoge desde este miércoles y hasta el 6 de diciembre la exposición ‘Lo difuso y lo concreto. Una aproximación a la abstracción en la obra de Laxeiro’, una selección de más de 30 pinturas, dibujos y grabados, en los que Laxeiro utilizó recursos expresivos propios de la abstracción.
Eugenio Granell, Maruja Mallo, Luís Seoane y Laxeiro fueron autores que, de una manera u otra, se acercaron a los códigos de la abstracción, pero ninguno de ellos con un objetivo programático de militancia estética, sino como una deriva natural de la búsqueda de su evolución individual.
La abstracción en la pintura de Laxeiro progresa, por lo menos, a través de cuatro caminos diferentes que es lo que esta exposición pretende mostrar.
Así, en la muestra podrán verse cuatro dibujos realizados en hoja de libreta en 1950, un año antes de su partida a Buenos Aires. A partir de ese momento, se puede rastrear la evolución de esta primera conexión con la abstracción en otras obras, también sobre papel, pero de mayor tamaño, datadas ya en los primeros años ochenta, en una continuidad temporal muy dilatada que deja constancia de la importancia de esta línea de trabajo, a medio camino entre la abstracción y el surrealismo, en el pensamiento de Laxeiro.
Esta tendencia geométrica persiste en el tiempo, durante toda su trayectoria, con variaciones significativas que tienen que ver con los intereses narrativos y plásticos del pintor en cada etapa de su dilatada carrera. Así, es evidente el interés del artista por las aportaciones del cubismo y de otras escuelas de la pintura geométrica.

