La asociación Over, responsable de la organización del festival Mar de Galicia, ha opinado que la cancelación del evento «a horas» de celebrarse responde a «una decisión arbitaria del alcalde basada en argumentos cuestionables y discutibles». Además, considera que lo ocurrido «vuelve a abrir el debate sobre las dificultades a las que se enfrentan los colectivos culturales independientes» a la hora de desarrollar proyectos en la ciudad.
Por su parte, el Ayuntamiento ha asegurado que tanto en este caso como en el de los conciertos en chiringuitos se detectaron «incumplimientos» que, al no corregirse, «inhabilitan para la celebración del acto». El portavoz local, Carlos López Font, ha asegurado que todas estas decisiones parten de resoluciones técnicas «basadas en criterios de seguridad».
En un comunicado, Over ha asegurado que la orden de suspensión basada en unas supuestas «deficiencias» fue comunicada oficialmente a las 16.45 horas del viernes, «a menos de 24 horas» de su celebración –estaba previsto para este sábado–. También ha señalado que esto ha sucedido «sin posibilidad de realizar cualquier alegación y cerrando el expediente».
Según el relato de los organizadores, la comunicación fue presentada el 30 de mayo y no obtuvieron «ningún tipo de respuesta» hasta el 13 de julio. Entonces, se les requirió una «amplia» documentación, que fue entregada «en tiempo y forma», han asegurado. La asociación cree que se ha realizado una «interpretación extremadamente rigurosa» de algunos requisitos que, a su entender, terminó «haciendo imposible» el evento.
Por ello, sumado a la situación de los chiringuitos, consideran que lo sucedido reabre el debate sobre la situación cultural de la ciudad. «Creemos necesario reflexionar sobre si los procedimientos administrativos actuales favorecen realmente la iniciativa cultural de la sociedad civil o, por el contrario, terminan por dificultarla hasta hacer inviables proyectos impulsados por asociaciones y pequeñas empresas», ha expuesto.
En este sentido, han pedido que se abra un «diálogo real» entre colectivos culturales, músicos, salas, empresas, promotores y instituciones para «buscar soluciones». «Vigo pertenece a su ciudadanía y la cultura también», han concluido.
RESOLUCIONES TÉCNICAS
Por otra parte, el portavoz del gobierno local ha insistido en que, en todos los casos mencionados, las resoluciones emitidas están «elaboradas por técnicos» y «firmadas por la persona responsable del cumplimiento de la norma». Esta ley es autonómica y el Ayuntamiento «está obligado a hacerla cumplir», ha insistido López Font.
En el caso de los conciertos en chiringuitos, ha anunciado que el el lunes habrá una reunión con los responsables de los quioscos de playas. En ella se les trasladará que, en aquellas actividades que se realicen en la zona de dominio público marítimo-terreste o en la respectiva zona de servidumbre, se debe pedir una autorización a la Xunta para que luego el Ayuntamiento pueda darle el visto bueno.
El representante municipal ha asegurado que «así se hace» en las «decenas» de eventos culturales, musicales y festivos que la ciudad acoge cada semana. «Si las solicitudes se presentan conforme a la ley, tienen la autorización pertinente», ha remarcado el portavoz.

