El edificio que fuera durante un siglo ayuntamiento de A Fonsagrada acogerá desde este sábado un espacio expositivo que servirá como homenaje, difusión y recuerdo a uno de sus ‘vecinos’ más ilustres, Antonio Fraguas ‘Forges’, un humorista gráfico que «puso siempre a las personas en el centro».
«Forges nos enseñó que la humanidad se construye cada día con empatía, con convivencia, con ingenio y con la capacidad de dialogar y de escuchar al otro, al diferente», ha dicho este sábado el ministro de Exteriores, José Manuel Albares, que se ha desplazado a este municipio de la montaña lucense, el más extenso en territorio de Galicia, para acudir a la inauguración y reivindicar que los valores de Forges «son valores que comparto, que guían la política exterior de España».
La jornada amanecía radiante en las montañas de A Fonsagrada, un municipio de poco más de 3.000 habitantes, limítrofe con Asturias y que lleva orgullosamente el título de haber sido cuna del padre de uno de los humoristas gráficos más reconocidos y célebres de España. Sus vecinos han apoyado esta inauguración llenando las calles.
También se han desplazado desde Madrid familiares de Forges, que han destacado lo emotivo de que el humorista cuente de forma permanente con un espacio de homenaje en la localidad. «Es un motivo de muchísima emoción, de mucha alegría, porque es recuperar unas raíces que mi padre siempre cultivó», ha dicho Toño Fraguas, hijo de Forges, que ha confiado en que este espacio sirva como lugar de recuerdo y de difusión de su obra.
Además de obras del humorista, en el edificio pueden verse «utensilios curiosos», como su primer tablero de dibujo, y repasar las inspiraciones, preocupaciones y valores de su trabajo. «Esperamos que le guste mucho a la gente y que, sobre todo a la gente joven le sirva para conocer una figura que, desgraciadamente, tal y como va el mundo de rápido, es fácil que se olvide pronto», ha resumido el hijo del homenajeado.
UNA MIRADA «PROFUNDAMENTE HUMANISTA»
El acto de este sábado ha reunido en A Fonsagrada a distintos representantes políticos, entre ellos el alcalde, Carlos López, la subdelegada del Gobierno en la provincia, Olimpia López, y la presidenta de la Diputación de Lugo, Carmela López, además del ministro de Exteriores, José Manuel Albares.
En un extenso discurso ante los presentes, Albares ha aplaudido la «mirada profundamente humanista» de Forges «en un momento en el que, además, prolifera todo lo contrario a lo que eran sus viñetas: los discursos de odio, los extremismos».
«Él recordaba que se puede criticar sin alimentar el odio, que la libertad de expresión encuentra su mayor fortaleza cuando se ejerce con respeto, con humanidad, y, sobre todo, algo que en muchas ocasiones estamos perdiendo hoy en día, que el humor es ante todo una expresión de libertad, una herramienta poderosa de diálogo y de tender puentes», ha resumido.
El ministro ha reivindicado también que este espacio «alberga una parte importante de la historia de España». «Forges nos ha hecho reír, pero sobre todo nos ha hecho reflexionar», ha señalado, recordando que el autor «puso a la persona en el centro» de su obra y defendió radicalmente que «no podemos acostumbrarnos nunca al sufrimiento ajeno», promoviendo «la convivencia, la tolerancia, la igualdad, la solidaridad y la paz». «Valores que están en estos momentos siendo abiertamente desafiados, que están en juego, y que hay que volver a defender», ha apostillado el ministro.
Finalmente, ha aplaudido que este nuevo espacio, fruto de la rehabilitación del antiguo ayuntamiento, es consecuencia del «compromiso de muchas personas» que han trabajado para que «este lugar de A Fonsagrada esté para siempre en el centro del mundo, tal y como quería Forges».
UN LEGADO «QUE YA ESTE TODOS»
«Hoy no abrimos simplemente un edificio, abrimos una casa, la Casa de Forges en la tierra de su padre, la casa de un legado que ya es de todos», ha dicho, durante la inauguración, el alcalde de A Fonsagrada, que ha tenido un recuerdo especial para uno de los principales impulsores de este proyecto, primo del artista, ya fallecido.
Forges, ha dicho Carlos López, «fue uno de los grandes humoristas gráficos» de la historia contemporánea de España, pero también «quien durante décadas puso palabra y conciencia a la vida de este país», creador «de una lengua propia» y de un trazo reconocible que «hacía reír, pero también hacía pensar», porque «detrás de cada viñeta de Forges había algo más que humor».
Con sus palabras, el alcalde ha querido reivindicar el «hilo invisible» que unió siempre a Forges con sus raíces en la montaña lucense y ha asegurado que con la apertura de este centro, el municipio «asume también una responsabilidad, la de custodiar su legado, hacerlo accesible y transmitirlo a las nuevas generaciones».
Para ello se ha rehabilitado la que durante un siglo fue la casa consistorial de A Fonsagrada, un edificio datado de 1846, en desuso desde hace más de una década, y que se ha renovado totalmente de la mano de dos arquitectos locales. Acogerá también la oficina de turismo, acercando la cultura a los visitantes que pasan por esta localidad, sobre todo a través del Camino Primitivo.
En consonancia, durante su intervención, la presidenta provincial, Carmela López, ha aplaudido la implicación de todas las personas que han hecho posible esta nueva instalación, fruto del «esfuerzo colectivo y de una apuesta decidida para hacer de la cultura una oportunidad para seguir impulsando» A Fonsagrada.
Así, la presidenta de la Diputación se ha mostrado convencida de que «invertir en cultura es invertir en el territorio» y ha reivindicado «espacios como este que conservan la memoria, recuperan el patrimonio y enriquecen la oferta cultural de la provincia». «Son proyectos que dejan riqueza, movimiento y nuevas oportunidades en nuestros ayuntamientos», ha resumido.

